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Alimoche marcado con transmisor
Atlas y Vega son dos ejemplares de alimoche, una de las especies más amenazadas de la península, marcados por primera vez con transmisores vía satélite. Una de ellas, Atlas, ha alzado el vuelo para pasar los próximos meses en sus cuarteles de invierno del África subsahariana. Los datos obtenidos por WWF permitirán conocer el lugar exacto de su ubicación las 24 horas del día, así como detectar posibles incidencias que, como el veneno, han colocado a estos animales en serio peligro de desaparición. Cualquier persona puede seguir su viaje desde la página web de la organización.
Tras diez años de radioseguimiento de una de las rapaces más amenazadas, WWF da un nuevo paso en sus esfuerzos por conservar la menguante población de alimoches en España. Dos ejemplares del entorno del Parque Natural de las Hoces del Riaza (Segovia) han sido marcados con transmisores de última generación.
Los internautas podrán rastrear la pista de Atlas y Vega a través de un mapa en la página web de WWF mostrará la ubicación diaria de cada ejemplar, además de información relevante sobre el entorno natural en el que se encuentran. Los nuevos transmisores harán posible intervenir de forma inmediata en el caso de que se produzca una incidencia.
Atlas ha realizado un vuelo espectacular directamente hacia el sur, pasando en tan sólo dos días del sur de la provincia de Segovia a sobrevolar la cordillera del Rif marroquí. En su ruta se ha detenido en algunas de las zonas mejor conservadas de monte mediterráneo de nuestro país, como el valle del Tiétar, el valle del Guadiana, Sierra Morena y los Alcornocales. Gracias a su rápido vuelo ha sorteado algunos de los grandes peligros, como el uso ilegal del veneno, los tendidos eléctricos, o los aerogeneradores. Los próximos 6 meses Atlas vivirá en los países subsaharianos, un lugar donde hasta la fecha se perdía la pista de estos singulares animales y donde ahora, gracias a las nuevas tecnologías empleadas por WWF, será posible seguir su evolución.
De hecho, una de las medidas de conservación propuestas en el Libro Rojo de las Aves, publicado por el Ministerio de Medio Ambiente, es detectar y conocer las principales áreas de invernada y rutas migratorias, así como evaluar sus riesgos.
En las últimas décadas el alimoche ha sufrido un drástico descenso en la península Ibérica debido a una serie de amenazas como choques contra tendidos eléctricos o aerogeneradores. Pero su peor enemigo es el veneno, cuyos efectos se han agudizado en los últimos años. Desde 1995 se han contabilizado alrededor de medio centenar de alimoches muertos por envenenamiento en toda la península. En Andalucía la especie se da prácticamente por extinta, tal y como ocurre en Canarias, donde recientemente aparecieron 4 alimoches envenenados.
Un buen ejemplo de este declive lo constituye el Parque Natural de las Hoces del Río Riaza, donde se encuentra el Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega, gestionado por WWF España desde hace más de 30 años. En estos barrancos y en sus inmediaciones se llegaron a contabilizar hasta 19 parejas de la especie*, en lo que constituía la población más densa de toda Europa. Pese a los esfuerzos de WWF, el personal del Parque y de otras instituciones que trabajan en la zona, en la actualidad no quedan más de 7 parejas, de las que tan sólo 5 se reprodujeron en 2008.
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