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Según WWF, la pérdida de biodiversidad es una grave amenaza para la economía

Posted on 13 noviembre 2009 Bookmark and Share

Langur

Las prestaciones que la naturaleza nos brinda de manera gratuita tendrían un alto coste si fuera necesario reproducirlas de manera artificial, por lo que unos recursos saludables representan, además, un enorme ahorro para los países. El informe lanzado hoy por la Comisión Europea sobre la economía de los ecosistemas (TEEB) muestra cómo los expertos olvidan cuantificar el valor del patrimonio natural de sus países.

Por primera vez la conservación no se enfoca tan sólo desde el punto de vista de la protección de hábitats y especies, sino también desde el enorme coste que su desaparición puede suponer. El estudio internacional publicado hoy por la Comisión Europea, Economía de los Ecosistemas y la Biodiversidad para Políticos 2009 (TEEB de sus siglas en inglés), señala que los gobiernos deben adoptar mejores sistemas de contabilidad, que midan el auténtico valor de los recursos naturales, y permitan integrarlos en las decisiones gubernamentales.

La biodiversidad, es decir, la variedad de especies, hábitats y ecosistemas de toda Europa, conforma una parte invalorable de nuestras vidas. Se trata del entorno en el que vivimos, el aire que respiramos y el agua que bebemos. La adecuada conservación de la naturaleza proporciona a nuestra sociedad diferentes servicios, como puede ser el filtrado del aire, el control de inundaciones, la polinización de plantas, la purificación y almacenamiento de aguas, etc. Se trata de un capital, en este caso natural, que los análisis de los economistas rara vez tienen en cuenta. Hasta ahora no se había evaluado el coste económico que la pérdida de biodiversidad puede tener para sus países.

La ‘Evaluación de Ecosistemas del Milenio’ de la ONU resuelve que el 60% de los servicios generados por estos recursos naturales alrededor del mundo está degradados, contribuyendo a un significativo aumento de las inundaciones y grandes incendios forestales. Este hecho resulta en un enorme desembolso económico para los países. Por su parte, el Banco Mundial estima que por cada euro invertido en la reducción de desastres naturales, se ahorran 7 euros en pérdidas tras el desastre.

En lo que a salud se refiere, las áreas protegidas conservan plantas medicinales, imprescindibles tanto para la industria farmacéutica, como para la medicina tradicional. En el año 2000 los fármacos basados en plantas tuvieron unos ingresos de 30.000 millones de dólares al año. Además, la conservación de los hábitats se demuestra en otro tipo de beneficios como la investigación médica así como la reducción de enfermedades como la malaria, un virus mortal que se extiende de manera mucho menor en áreas boscosas que en zonas deforestadas.

Según el estudio, invertir en la conservación, gestión y restauración de los ecosistemas proporciona beneficios a largo plazo mayores y más duraderos que las ganancias monetarias inmediatas que proporciona el uso incontrolado de los recursos naturales, tales como la tala de los bosques o la sobre pesca. Por otra parte, la degradación de los suelos, el aire, el agua y los recursos biológicos pueden impactar negativamente en la salud pública, la seguridad alimentaria, el turismo o las oportunidades de negocio.

La razón de que se hayan obviado estos costes hasta ahora es que los economistas no asignan precios de mercado a los servicios que aportan los espacios naturales. Esto significa que los beneficios que se derivan de ellos (a menudo de carácter público) son por lo general olvidados o infravalorados en la toma de decisiones. El estudio resalta que, al pasar estos factores por alto, se realizan acciones que no solo acaban en la pérdida de biodiversidad, sino que también afectan negativamente al bienestar de la sociedad.

El informe sugiere que la política debe abordar la reforma de los subsidios a actividades ambientalmente dañinas (llegando hasta un tercio de los que actualmente financian el uso de combustibles fósiles) y la inversión en ‘infraestructura ecológica’.

WWF ha acogido con satisfacción este informe, e insta a los gobiernos a que reformen sus políticas económicas con el fin de detener la destrucción de los recursos naturales.

“Este es el caso de España ― señala Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF España ― que, pese a contar con uno de los mayores capitales naturales de toda Europa, sigue desarrollando actuaciones insostenibles y altamente impactantes, como la actual política de infraestructuras, y utilizando sus ayudas y fondos para la destrucción del medio ambiente, como en el caso de muchas de las ayudas a la agricultura o la pesca”. Y concluye “En ningún caso se están considerando los costes ambientales que están poniendo en riesgo nuestro futuro”.

Más información:

El estudio sobre la Economía de los Ecosistemas y Biodiversidad se puso en marcha por Alemania y la Comisión Europea en respuesta a una propuesta anterior de los Ministros de Medio Ambiente del G8+5 de elaborar un estudio global sobre la economía de la pérdida de biodiversidad (en inglés) http://www.teebweb.org/

Documento resumido sobre los argumentos económicos para la protección (en español)
http://assets.wwfspain.panda.org/downloads/argumentos_economicos_para_la_proteccion.pdf

Sobre los beneficios económicos y sociales de las áreas protegicas (en inglés)
http://www.panda.org/what_we_do/how_we_work/protected_areas/arguments_for_protection/

Comments

silvana

November 19, 2009 - 20:02

la verdad el informe esta super interesante y deso decir que me interesa muchisimo el tema del medio ambiente, me alegar muchisimo saber que hay mas gente interesada en ello. felicadades por la pagina. Silvana-16 años.

 

 

 

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