Ballenas | WWF España

A pesar de estar protegidas, especialmente por la moratoria sobre la caza de ballenas de1986,  algunas especies están al borde de la extinción.

Cetáceo viene del latín "cetus" que significa:  "gran criatura marina"
Hay más de 80 especies de cetáceos entre ballenas, delfines y marsopas.

CONOCE A LAS BALLENAS

Principales características: 

  • Nombre científico: Balaenoptera, Balaena, Eschrichtius y Eubalaena
  • Su gran tamaño sorprende: la ballena azul, el animal más grande del planeta, puede medir más de 30 metros y pesar 200 toneladas, el equivalente a 33 elefantes.
  • Se encuentran por todos los océanos del mundo, comunicándose con sonidos complejos y misteriosos.
  • A pesar de vivir en el agua, las ballenas respiran aire.
  • Y como los humanos, son mamíferos de sangre caliente que cuidan a sus crías.
  • Una gruesa capa de grasa las protege del frío del océano.
  • Las ballenas están en la parte más alta de la cadena trófica y tienen un papel clave en la salud del medio marino.

Hábitat

Las ballenas pueden encontrarse en los océanos y mares de todo el mundo. Según la época del año y su ciclo reproductivo están en unos u otros lugares (más cerca o lejos de la costa y en aguas más frias o más cálidas).

Concentran su población en el Ártico, cerca de Groenlandia, Noruega, Canada o Rusia, y también en aguas más templadas como el Golfo de California, el Triángulo de Coral, al sur de Chile.

También las encontramos en España (Canarias y Mediterráneo) 
 

Nivel de amenaza

En peligro. Según datos de la "Lista Roja de especies amenazadas",  elaborada por IUCN (Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza), que nos permite conocer el estado de la amenaza de las especies de animales y plantas en el mundo. 

Ocho de las trece grandes especies de ballenas siguen en peligro de extinción, o son vulnerables, después de décadas de protección. 
 

Subespecies:

Hay más de 80 especies de cetáceos entre ballenas, delfines y marsopas.

Estas son las especies de ballena más destacables: Ballena franca (Eubalaena glacialis); Ballena gris (Eschrichtius robustus); Ballena azul (Balaenoptera musculus); Rorcual común o también conocdio como "de aleta" (Balaenoptera physalus); Rorcual norteño (Balaenoptera borealis), Ballena boreal (Balaenoptera musculus); Beluga (Delphinapterus leucas); Narval (Monodon monoceros). 

Las ballenas más gravemente amenazadas son la ballena franca del Atlántico Norte y y las ballenas grises con poblaciones de 300 y 150 individuos.
 
Además de las ballenas, son muchas otras las especies de cetáceos que están gravemente amenazadas. Un dramático ejemplo lo representa la vaquita marina, de la familia de las marsopas, un animal poco conocido en España, pero del que de no actuar, sólo quedará su recuerdo en los libros. Es el el cetáceo con mayor grado de amenaza del planeta, está en riesgo de extinguirse en 2018. De los 250 individuos que había en 2011 solo quedan 30. Desde WWF trabajamos para evitar su extinción.

Imágenes de la familia de las ballenas:

Ballena gris (Baja California)








 

UNA ESPECIE AMENAZADA POR

El hombre a través de la caza, las redes de pesca y la industria (colisiones con buques, la contaminación y el desarrollo de petróleo y gas) y por supuesto, el cambio climático amenazan la vida de estos animales. Estas son las principales amenazas a la especie:

Capturas accidentales.

Esta es la amenaza más importante. Al menos 300.000 ballenas, delfines y marsopas son víctimas de las capturas accidentales al año. La ballena franca del Atlántico Norte, en peligro de extinción, y la ballena jorobada del Mar de Arabia, y también para muchos delfines, son sus principales víctimas.

Caza para la comercialización de productos (carne y aceite de ballena).

Parece una práctica del siglo pasado, y de hecho lo fue durante 200 años. Aquella época en la que "valientes" y rudos marineros se iban a lugares remotos durante meses embarcados en grandes balleneros a cazar no ha terminado del todo. Hoy en día, y a pesar de las políticas que lo han prohibido (una moratoria en 1986 que prohibió su caza y comercialización), sigue sucediendo. Además,  son países supuestamente "avanzados", como Noruega, Islandia y Japón, los que permiten a sus pescadores cazar ballenas   

El caso de Japón es especialmente escandaloso, ya que caza ballenas en el océano Antártico, disfrazando esta ilegítima actividad de "investigación científica".

El Convenio Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas contiene una disposición que permite el sacrificio de ballenas con fines científicos, pero este documento se escribió hace más de 50 años, cuando no existían las alternativas para el estudio que hoy existen, y que de hecho son mucho más precisas. 

Cambio climático.

Las temperaturas más cálidas del océano y el derretimiento del hielo marino en las regiones polares pueden poner en peligro las zonas de alimentación ártica y antártica de muchas ballenas grandes. El aumento de la radiación ultravioleta también pueden provocar una disminución de la población de krill, una fuente primaria de alimentos para muchas especies marinas.

El cambio en la disponibilidad de alimentos debido a las fluctuaciones climáticas ya ha afectado a las tasas de reproducción de la ballena franca del Atlántico Norte, en peligro de extinción. Estos cambios también significan que las ballenas jorobadas y azules tengan que emigrar mucho más lejos para encontrar alimento.

Colisiones con barcos. 

Las colisiones entre cetáceos y buques son una causa importante de muerte y lesiones traumáticas. Además es probable que estos accidentes se vuelvan más comunes debido a la creciente cantidad de tráfico en nuestros mares y al tamaño y velocidad cada vez mayores de los barcos de hoy en día.
 
Además, pocas colisiones son reportadas. La Comisión Ballenera Internacional (CBI) ha desarrollado una base de datos global de incidentes con buques, donde cualquier persona puede reportar colisiones. Desde su creación en 2009, se han registrado más de 1.200 casos. Mientras tanto, la Organización Marítima Internacional, que se encarga de regular el transporte marítimo en todo el mundo, publicó un documento de orientación en 2009 para minimizar el riesgo de colisiones.
 
Idealmente, se pueden encontrar rutas alternativas para evitar los hábitats más críticos para los cetáceos. Cuando esto no es posible, viajar a velocidades más lentas puede reducir las posibilidades de colisión.

Impacto de la industria.

La industria petrolera, los vertederos, los puertos, los canales de transporte, las pesquerías y la acuicultura (piscifactorías) son un riesgo para la salud de los cetáceos: pérdida de hábitat, posibles daños auditivos y contaminación son las principales consecuencias de la actividad humana. 

La exploración y recuperación de petróleo pueden expulsar a los cetáceos de un hábitat valioso y perturbar la alimentación, el descanso y la cría. El uso recreativo de áreas marinas, incluyendo el desarrollo de complejos turísticos y el aumento del tráfico de embarcaciones, puede expulsarlos de su "hogar" habitual. 

Los resultados de un estudio conjunto llevado a cabo por científicos rusos y estadounidenses, y respaldado por WWF, indican que las prospecciones sísmicas para el petróleo y el gas en alta mar que se están realizando en Sajalín en Rusia han expulsado a las ballenas grises de su hábitat de alimentación primaria. Los investigadores han observado los impactos físicos de las prospecciones sísmicas, que se utilizan en la exploración submarina de petróleo, sobre ballenas, delfines y marsopas que dependen en gran medida de su sentido del oído. 

Contaminación y tóxicos.

Las corrientes de aire y agua transportan productos químicos y metales pesados ​​de todo el mundo hasta el Ártico y el subártico. Los contaminantes volátiles y las partículas transportadas por las corrientes de aire tienden a estabilizarse a medida que alcanzan el aire frío del Ártico. Una vez que los productos químicos llegan al Ártico, tardan mucho tiempo en descomponerse por el frío, la falta de luz solar y la falta de actividad bacteriana. Lo que muchos consideran como ambientes prístinos contienen  altos niveles de contaminantes.

Los productos químicos tóxicos y los metales pesados ​​en los ecosistemas árticos avanzan a través de la cadena alimentaria. Los estudios de tejidos de ballenas y delfines de todo el mundo muestran niveles significativos de contaminantes orgánicos persistentes (COP) y productos químicos que alteran el sistema endocrino (EDC). 

© Staffan Widstrand / WWF
© Chris Johnson

PROTEGIENDO LOS CETÁCEOS

Creación de Santuarios de cetáceos. 

Trabajamos para establecer santuarios de ballenas, ayudar a cambiar los carriles marítimos y reducir las prospecciones sísmicas, que perturban la vida del mar. WWF documenta y protege las áreas críticas de alimentación y cría y las rutas de migración de las ballenas. 

Un buen ejemplo de ello, que además ha tenido lugar en España, lo tenemos en Canarias. En la costa oriental de Lanzarote y Fuerteventura se dan cita más de la tercera parte de las especies de cetáceos del planeta. Para protegerlos de las prospección petrolíferas que estaban sucediendo en la zona, así como para garantizar su conservación, pusimos en marcha una campaña de presión social para crear un Santaurio. Puedes leer más sobre la campaña aquí

Influencia política para proteger a las ballenas.  

La Comisión Ballenera Internacional (The International Whaling Commission IWC en inglés) es el órgano encargado de reglamentar la caza de ballenas, y cada vez más se ocupa del resto de amenazas a ballenas, delfines y marsopas en nuestros océanos, como el transporte marítimo, el cambio climático y la captura accidental de estos animales en artes de pesca. 

WWF trabaja para que la CBI sea más efectiva para reducir todas estas amenazas a las ballenas.

Concienciación social. 

Nos esforzamos por aumentar la conciencia de la necesidad de conservación de ballenas a nivel nacional, regional e internacional. 

Creamos oportunidades para que las comunidades locales participen y se beneficien de las iniciativas de conservación de ballenas.

AYÚDANOS A PROTEGERLOS

Si después de leer esto, quieres ayudarnos a proteger esta mítica especie marina. puedes 

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HAZTE SOCIO: Puedes hacerte socio de WWF colaborando con la cantidad y periodicidad que tú decidas.

También puedes hacer una adopción simbólica.

ADOPTA, SIMBÓLICAMENTE, UN DELFIN: puedes hacer una adopción simbólica de realizando una donación de 39€. 

Recibirás en tu domicilio (gastos de envío incluidos) un precioso peluche con información sobre la especie y su conservación y un certificado de adopción simbólica. Mucho más que un regalo para los más pequeños, un regalo para la naturaleza y para los niños del futuro, que podrán seguir conociendo una especie que no sólo vivirá en los libros. 

Los donativos y las cuotas de socios a favor de WWF, tienen una desgravación en la declaración de la renta del 50% (en los primeros 150 €) y el 27,5% en el resto.