Áreas Marinas Protegidas | WWF España

El mar es inmenso y su protección es mínima

© Juan Carlos Calvin / WWF

Necesitamos proteger más y mejor 

Sólo el 4% de los mares europeos está protegido por ley y, a escala global, tan sólo el 1,5% de los océanos se consideran áreas marinas protegidas, y de éste menos del 1% tiene planes de gestión. 

La red Natura 2000 es la principal herramienta para proteger especies y hábitats en Europa. Sin embargo, más de dos décadas después de su creación, las áreas marinas protegidas solo cubren el 4% de las aguas europeas, lejos del objetivo del 30%. 

En un segundo estadio, es necesario además que se pongan en marcha y se implementen planes de gestión de las áreas protegidas. Pertenecer a Red Natura 2000 no garantiza por sí solo un buen estado de salud del mar: son necesarios planes de gestión con objetivos claros de conservación, y que promuevan una participación activa e informada de las personas, y otros actores interesados, para asegurar su eficacia. Un informe de 2015 de la Agencia Europea de Medio Ambiente mostraba que la mayoría de la vida marina protegida por Natura 2000 se hallaba en un estado malo o desconocido, y tan solo un 7% de las especies y un 9% de los hábitats se consideraban en buen estado de conservación.

Nuestros objetivos en protección marina: 

© Juan Carlos Calvin / WWF

1) Aumentar la superficie marina protegida 

La mayor biodiversidad de Europa se esconde bajo los mares españoles, que abarcan  3 regiones muy diferentes entre sí, como son el Mediterráneo, Canarias o el Atlántico Noreste. Allí se encuentran ecosistemas de altísimo valor como los arrecifes de coral, que contribuyen a reducir los efectos del calentamiento global por su capacidad de fijar CO2, o las praderas de Posidonia oceánica, la joya del Mediterráneo, fundamentales para su equilibrio y salud, así como las montañas y cañones submarinos, a las que numerosas especies se acercan en busca de alimento, etc.

Esta rica biodiversidad es al mismo tiempo muy frágil y está afectada, fundamentalmente, por las actividad humana. Para frenar las amenazas y proteger estos ecosistemas, el Gobierno de España firmó un compromiso internacional para proteger, al menos, el 10% de sus mares para 2020 (Metas de Aichi para la diversidad biológica).

Desde que lanzáramos una propuesta con 20 paraísos marinos para proteger en nuestras aguas, se han producido importantes avances, gracias a proyectos como Life+ INDEMARES, del que WWF formó parte. Hemos logrado pasar de apenas un 1% de áreas protegidas,  hasta el actual 8,5% en 10 años.

Desde WWF, consideramos que es necesario continuar con los esfuerzos de protección para asegurar el buen estado de los mares, de nuestra forma de vivir, nuestra cultura, economía e incluso la seguridad alimentaria. Por eso, nuestro objetivo es que, al menos, el 20% de la superficie marina se declare como AMP y que estas áreas cuenten con los Planes de Gestión necesarios que garanticen su correcta conservación.

En los mapas que reflejan las áreas marinas protegidas vemos el gran avance en protección desde el 2004 (primer mapa) al 2015 (segundo mapa), y cómo gran parte de las propuestas que WWF hizo (marcadas en color rojo), hoy son una realidad a nivel de protección (color amarillo). Sin embargo, también es visible, en color verde, la escasa proporción de áreas que cuentan con planes de gestión. 

© WWF
© WWF
© Teo Lucas

Caso de estudio: Cetáceos, aumentar su superficie protegida 

Para lograrlo, desde hace tiempo, estamos pidiendo al Gobierno de España la creación de: 

Un "Santuario de cetáceos" en Canarias, que proteja adecuadamente a las diferentes especies: delfín mular, cachalote, rorcual, calderón, zifios, etc. Canarias alberga en sus aguas casi al 30% de las diferentes especies de cetáceos del mundo.

Miles de personas nos han apoyado ya con su firma, pero aunque una parte ya se ha protegido, estamos cerca de conseguirlo para toda su extensión. 

El "corredor marino del Mediterráeneo", que permita, especialmente a los cetáceos, moverse con libertad y sin peligro, en sus rutas migratorias desde su entrada por el Estrecho de Gibraltar hacia el interior del Mediterráneo, a través del denominado corredor del Medirterráneo que corre paralelo a la costa levantina desde Valencia hasta aguas francesas. 

¿Por qué cetáceos? Proteger a los cetáceos es sinónimo de proteger a otras muchas especies del mar, es lo que llamamos "especies paraguas", ya que tener buenas poblaciones de cetáceos es sinónimo de ecosistemas marinos saludables. 

© Michel Gunther / WWF

2) La gestión de las zonas protegidas:

Además de declarar protegido un espacio marino, es necesario gestionar las actividades humanas que se desarrollan en el área de forma adecuada para que los hábitats y las comunidades que viven él se conserven, o en su caso se restauren. Los objetivos de la gestión de un espacio protegido deben estar claramente definidos, además es necesario de dotar al espacio de los recursos necesarios para poder evaluar los beneficios de dicha gestión y, en su caso, poder modificarla. Un elemento esencial de una buena gestión es la vigilancia en el cumplimiento de las normas establecidas.

WWF apuesta por una gestión eficaz, responsable y sostenible en la que se promueva una participación activa de la sociedad, especialmente los usuarios del espacio. No queremos “Reservas de Papel” en las que la protección sea solo un adjetivo vacío de contenido sin medidas de gestión.

El proyecto INTEMARES recoge el testigo del trabajo realizado por el proyecto INDEMARES, y será el marco de trabajo  junto con otros agentes sociales y productivos para mejorar la situación de la red Natura 2000, ampliándola, cubriendo sus carencias y sobre todo dotándola de planes de gestión eficaces. Estos deben promover una participación activa de los usuarios para asegurar su compromiso en la conservación de los valores naturales del área. 

Buscamos una Planificación Espacial Marina inteligente, que permita ordenar, con criterios de sostenibilidad y responsabilidad, el crecimiento de las actividades que se realizan en los mares
(turismo, pesca, acuicultura, tráfico marítimo, minería marina, biotecnología, energía, etc) sin que comprometa el buen estado de nuestros mares y sus valiosos recursos naturales.
  
Dentro de esta planificación, WWF propone unos mares libres de petróleo y gas. 

El Mar Menor: 3 años de no gestión

Este espacio es un claro ejemplo de cómo no basta con incluir los espacios en las Listas Red Natura 2000. Además de eso, es IMPRESCINDIBLE GESTIONAR ADECUADAMENTE las actividades humanas que se producen en la laguna y su entorno con el objetivo de conservar los valores naturales que la hacen merecedora de protección.

El Mar Menor es una laguna salada litoral, la mayor de Europa, separada por una estrecha barrera de arena del Mar Mediterráneo con el que apenas existe comunicación. Situada en la Región de Murcia, su biodiversidad es increíble. S
ujeto a múltiples figuras de protección, sin embargo, hasta la fecha no se ha conseguido mantener este espacio natural en buen estado de conservación. La zona está sometida a un gran número de amenazas que han supuesto una profunda transformacióny ruptura de su delicado equilibrio. Desde WWF, junto con ANSE y otras organizaciones, trabajamos sin descanso para lograr que el Gobierno de la Región de Murcia ponga en marcha un Plan de Gestión integral que asegure su conservación.

Los animales son víctimas de la mala gestión de nuestros mares.

WWF trabaja por los mares y para todos aquellos que dependen de él, entre los que por supuesto están los animales

En este video vemos el rescate de una tortuga marina atrapada en una gran bolsa de plástico en aguas del Índico.

El héroe es un pescador pakistaní que no duda en saltar al agua para liberarla con su cuchillo. Los pescadores han sido formados por WWF para realizar este tipo de operaciones, ya que los plásticos, junto a las redes de pesca, causan un gran impacto sobre la fauna marina.

Muchas poblaciones de tortugas han disminuido enormemente en todo el mundo. Cada año mueren unas 300.000 en todo el Planeta. En muchas ocasiones son víctimas de los plásticos porque se enredan en ellos hasta ahogarse o los ingieren al confundirlos con medusas, su principal alimento. 

Los científicos consideran también a las tortugas un termómetro para medir la salud de los océanos y de nuestras costas.

ADOPTA UNA TORTUGA



El ejemplar que aparece en el vídeo es una tortuga olivácea (Lepidochelys olivácea) que habita en las playas de Antillas, costa norte de Latinoamérica (Surinam, Venezuela), Centroamérica (Costa Rica), costa occidental de África, Océano Índico, Sur de Asia y Australia.

El ejemplar que aparece en el vídeo es una tortuga olivácea (Lepidochelys olivácea) que habita en las playas de Antillas, costa norte de Latinoamérica (Surinam, Venezuela), Centroamérica (Costa Rica), costa occidental de África, Océano Índico, Sur de Asia y Australia.

Las principales amenazas resultan de la actividad humana 

La sobrepesca. En Europa se pesca mucho más de lo que nuestros mares son capaces de generar para abastecer un mercado que come mucho más pescado y marisco del que somos capaces de producir, y la demanda no baja. 

La destrucción de hábitats y su fragmentación. Bosques de corales o praderas de Posidonia oceánica son algunos ejemplos de los hábitats marinos más afectados. ¿Las causas? por ejemplo la pesca destructiva, que arrasa los fondos, o la construcción de puertos deportivos, entre otros. 

La contaminación. Algo que salta a la vista en nuestras playas donde flotan los plásticos y basuras, altamente dañinos y peligrosos para las especies. Peor que los plásticos son los microplásticos, que se encuentran en cientos de productos de consumo diario en los hogares como la pasta de dientes o la laca de uñas y que acaban en el mar por toneladas. 

La introducción de especies invasoras: las más conocidas son las que están en tierra (el mapache, las tortugas de Florida) pero en el mar también las hay, como es el caso del alga Caulerpa (originaria de Australia), que llegó al Mediterráneo resultado de un accidente en un acuario, y que está haciendo muchísimo daño a los ecosistemas autóctonos. El tráfico marítimo, en un mundo globalizado y cada vez más conectado, es una fuente potencial de introducción de especies invasoras 

El calentamiento global, que provoca el blanqueamiento y muerte de los corales, la acidificación de los mares, migraciones de muchas especies o la inundación de humedales, entre otros.

Imágenes del antes y el después del blanqueamiento de coral en la Samoa Americana, en el Pacífico sur.

Nuestra capacidad para dominar el entorno se ha desarrollado como nunca antes en las últimas décadas. Las actividades marítimas se prevé que van a seguir creciendo en los próximos 20-30 años. Una consecuencia de esta expansión es un aumento de la competencia por el acceso a los recursos marinos y por el espacio, lo que se traducirá en una mayor presión sobre unos ecosistemas, cada vez más afectados y frágiles. Por eso no es de extrañar el interés creciente con el que se mira hacia el mar para tratar de atender a estas necesidades y que se conoce como crecimiento azul o “blue growth”.

Hemos de ser conscientes de que los recursos en el planeta son limitados y tienen sus ritmos naturales a los que debemos acomodarnos y no gestionarlos como si fuesen infinitos ni pretender que sean ellos los que se adapten a nuestros ritmos de consumo.

Buscamos una Planificación Espacial Marina inteligente

Necesitamos ordenar, con criterios de sostenibilidad y responsabilidad, el crecimiento de las actividades que se realizan en los mares (turismo, pesca, acuicultura, tráfico marítimo, minería marina, biotecnología, energía, etc) sin que comprometa el buen estado de nuestros mares y sus valiosos recursos naturales. Dentro de esta planificación, WWF propone unos mares libres de petróleo y gas.