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Alto Guadiana

Parque Nacional de las Tablas de Daimiel

Las consecuencias de la sobreexplotación

Ahorro de agua en agricultura

El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel y el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera son los humedales más representativos de la “La Mancha Húmeda”, entendida como el conjunto de áreas inundadas, que antiguamente llegó a tener 50.000 hectáreas. Constituye una de las principales zonas de importancia, por su vegetación y riqueza en poblaciones de aves acuáticas migratorias y nidificantes. Para su supervivencia, estos magníficos humedales dependen del agua que les suministran los acuíferos de la Cuenca Alta del Río Guadiana.
Durante los últimos 30 años, estos acuíferos han sufrido la sobre explotación y contaminación de sus aguas por la enorme expansión del regadío impulsada por las ayudas directas de la Política Agraria Común (PAC) de la UE. El regadío descontrolado, en muchos casos ilegal, de los acuíferos ha crecido hasta el punto de producir un grave descenso en los niveles de aguas subterráneas al extraerse mucho más agua que la que recarga los acuíferos.
Esto produjo la desecación de los emblemáticos Ojos del Guadiana, la pérdida de agua en las Lagunas de Ruidera y la práctica desecación de Las Tablas de Daimiel. Incluso ha llegado a poner en peligro la calidad y suministro de los abastecimientos.

INTENTOS FALLIDOS


Las distintas Administraciones implicadas en el problema se han mostrado incapaces de solucionar el grave problema de sobreexplotación hídrica. Tras las denuncias del Convenio de Ramsar y las organizaciones ecologistas, se pusieron diferentes medidas para trasvasar agua a Daimiel desde el Tajo y controlar el uso del agua. El Programa agroambiental de compensación de rentas de la PAC, para el paso de regadío a secano, no ha resultado efectivo hasta hoy, por no eliminar drásticamente el riego ni frenar definitivamente los descensos en los niveles freáticos. La aprobación de una tubería para traer agua del Tajo para abastecimiento, y la reciente aplicación del Plan de Reestructuración del viñedo de secano a regadío, por parte de la Junta de Comunidades de Castilla la mancha, han sido el “golpe final” que ha favorecido un mayor descenso anual de niveles de agua en el acuífero de La Mancha Occidental.

WWF en el Alto Guadiana

Pájaro Martinete
WWF está trabajando en el Alto Guadiana, desde la creación del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel en los años setenta, para conseguir un cambio permanente hacia una agricultura menos consumidora de agua. Para ello, establece cuatro líneas de actuación:

  • la concienciación social
  • la participación en foros de consulta pública
  • el desarrollo de proyectos de campo y
  • la influencia política sobre las distintas administraciones y sus planes de gestión y uso del agua en la zona

En la actualidad, WWFdenuncia que el Plan Especial del Alto Guadiana (PEAG), último intento del Ministerio de Medio Ambiente para conseguir el buen estado ecológico de los acuíferos sobreexplotados, no es sostenible si quiere seguir reconociendo un consumo de 200 Hm3 para el regadío.
De mantenerse este consumo no se logrará la exigencia de la Directiva Europea Marco del Agua (DMA) de alcanzar el buen estado hasta 2040, muy lejos de los objetivos temporales que exige dicha Directiva.
Por el contrario, la creación de medidas agroambientales que apoyan la agricultura y ganadería extensivas de secano es la mejor manera de ahorrar agua en los acuíferos sobreexplotados y favorecer los agrosistemas de importancia para la biodiversidad. Igualmente es fundamental reconvertir parte del regadío en otro tipo de actividades económicas y generadoras de empleo.
WWF como miembro del Patronato del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel ha denunciado reiteradamente la falta de control y ejecución de sanciones de la Confederación Hidrográfica del Guadiana sobre las extracciones ilegales de agua, tanto por no tener concesión de agua como por sobrepasar los límites de explotación que establece el régimen anual de extracciones de la CHG.