Esta explosión en el consumo obliga a la sociedad actual en su conjunto a aplicar medidas efectivas en materia de reutilización, reciclaje y eficiencia en la gestión forestal si queremos que nuestros bosques puedan sobrellevar con éxito este irremediable incremento de la demanda de madera sin que se vean quebrantados sus atributos ecológicos.
A su vez, el incremento en el consumo de madera y papel supone una grave amenaza de transformación de los últimos bosques primarios para poner en producción nuevas superficies forestales. De hecho, la mitad de las plantaciones forestales de todo el mundo se realizan sustituyendo masas forestales naturales.