El cambio climático avanza a una velocidad e intensidad más alta de la prevista, tal como se deduce del Cuarto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Cambio Climático presentado a finales de 2007.
Entre los impactos más relevantes, el Informe destaca la subida del nivel del mar, lo cual supone un riesgo para las poblaciones de ciudades costeras y la salinización de acuíferos, la reducción de los glaciares y su consecuente riesgo para la disponibilidad de agua de las poblaciones que dependen de los ríos alimentados por estos, la extinción de especies (hasta un 30%), un mayor riesgo de olas de calor y sequías en algunas zonas, y de lluvias torrenciales en otras.
La subida del nivel del mar ya se está produciendo, y 100 millones de personas que viven a menos de un metro de altura sobre el nivel del mar están en riesgo de perder sus casas y sus formas de vida. En África, India y China podrían producirse hambrunas por la disminución de las cosechas causada por el cambio climático. La disponibilidad de agua dulce para cientos de millones de personas está amenazada. Los países pobres, que son los menos responsables del problema, son los que sufrirán más y no tienen recursos para afrontar las consecuencias.
