Untitled Document

Observatorio del Petróleo de WWF

WWF elabora el Observatorio del Petróleo a partir de datos de la Agencia Internacional de la Energía y del Ministerio de Industria.  Esta herramienta tiene forma de boletín, es publicada trimestralmente en nuestra  página web y ofrece información al público sobre las emisiones de CO2 que se han emitido debido a la quema del petróleo y sus derivados en ese periodo a nivel mundial y de España.
Informa también sobre las emisiones de CO2 que se ha emitido desde el sector del transporte por carretera en el último período de análisis. Su objetivo es informar periódicamente y concienciar a la sociedad sobre las consecuencias que puede tener en el clima el actual ritmo de consumo de este recurso. También pretende sensibilizar al consumidor sobre la importancia de minimizar el consumo de los derivados del petróleo en los vehículos con motor de combustión y fomentar el uso del transporte público.

WWF cree que es urgente reducir el consumo del petróleo y sus derivados, principalmente por las siguientes razones:


  • Según las estadísticas hay crudo para algo más de 40 años, por lo que si se queman todas las reservas se emitirían a la atmósfera 520.000 millones de toneladas de CO2. Esta cifra es equivalente a quemar tres veces y medio los bosques de todo el planeta.
  • Considerando el mix energético mundial y los modelos climáticos del IPCC, esto supondría aumentos, respecto a las temperaturas actuales, de entre 4 y 4,9º C. para finales de siglo.
  •  España consume el 2% del total mundial anual de petróleo y sus emisiones per cápita por esta causa superan en un 263% a la media mundial.
  • Sólo por el petróleo y productos derivados, España podría emitir este año unas 240 millones de toneladas de CO2. Dado que nuestro país no cumple con su objetivo en el Protocolo de Kioto, es preciso comprar derechos fuera para compensar en torno a un 40% de estas emisiones. Esto puede suponer un coste que oscila entre 500 y 2.700 millones de euros (dependiendo del coste de la tonelada de CO2 en el mercado internacional o europeo)
  • Si al coste de las emisiones y sus impactos sobre el clima, se añaden los costes monetarios crecientes (en 2008 la factura del petróleo fue de alrededor de 44.000 millones de euros, equivalentes al 4% del PIB), España tendrá que reducir urgentemente su consumo por ser insostenible desde el punto de vista ambiental y económico.
  • La quema de los derivados del petróleo no sólo tiene impactos sobre el medioambiente sino también sobre la salud humana y sobre la sociedad. Según la comisión Europea cada año mueren en España más de 16.000 personas debido a la contaminación causada por el transporte en las ciudades a lo que hay que añadir las pérdida económicas causadas por la congestión del tráfico en las grandes urbes, que se estiman puedan ascender a un 1-3% del PIB.
  • WWF propone la adopción de un Protocolo de Salida del Petróleo en el Transporte, consensuado entre todas las partes sociales, que lleve a España a dejar de consumir derivados del petróleo para el transporte en 2025. Las principales bazas para sustituirlo son el ahorro energético, los cambios modales y la apuesta por los coches eléctricos movidos con energías renovables. Para ello, es necesario impulsar nuevas medidas en el transporte y en la industria automovilística y revisar las políticas de infraestructuras plasmadas en el PEIT.
Untitled Document