El estuario del Guadalquivir es un espacio único que posee valores naturales, culturales, históricos y económicos extraordinarios, donde las actividades humanas han convivido con la rica biodiversidad del río a lo largo de los siglos: asentamientos de población, agricultura tradicional de las riberas, actividades de ocio y recreo, pesca, cultivos de arroz, etc.
Este tesoro ecológico corre un serio riesgo de desaparecer amenazado por la Autoridad Portuaria de Sevilla, cuya dirección quiere profundizar el cauce del Guadalquivir mediante un dragado del mismo. Esta actuación permitiría entrar en el río a un mayor número de barcos y de mayor tamaño, que con su oleaje seguirán devorando aún más las orillas del Guadalquivir. En el Parque Nacional han retrocedido ya entre 10 y 30 metros en los últimos 50 años.
Pero además, el dragado podría acabar con la forma de vida de cientos de familias del Bajo Guadalquivir, que actualmente dependen del cultivo del arroz o de la pesca de más de 20 especies de interés comercial que habitan en el estuario. Ambas actividades económicas quedarían seriamente afectadas por el dragado.
Si se llevan a cabo las intervenciones previstas, el estuario del Guadalquivir alcanzaría un punto de no retorno en su capacidad de absorción de impactos ambientales, lo cual que originaría un profundo deterioro de los recursos naturales del mismo. Debido a sus afecciones ambientales, sociales y económicas, WWF cree absolutamente imprescindible descartar el actual proyecto, no autorizándose el dragado del estuario del Guadalquivir.