Melenas es el apodo familiar con el que WWF conocía a un ejemplar de alimoche, equipado con un transmisor de radioseguimiento durante 4 años, que se encontró envenenado en la campiña de Cádiz. Otros dos alimoches y cinco milanos habían muerto por la misma causa.
El protagonista de esta historia, que integra el programa de radioseguimiento de WWF, viajaba desde sus cuarteles de invernada en África, hasta su zona de cría, situada en las Hoces del río Riaza (Segovia). Melenas pasó así a engrosar la lista de los más de cien alimoches que se han encontrado envenenados en España desde 1990, aunque esta cifra apenas es una muestra de los ejemplares realmente afectados por este problema. En provincias como Cádiz o Málaga, la población de alimoches se ha reducido en un 50%, lo que ha llevado al alimoche a la categoría ‘en peligro crítico de extinción’ en Andalucía.
El protagonista de esta historia, que integra el programa de radioseguimiento de WWF, viajaba desde sus cuarteles de invernada en África, hasta su zona de cría, situada en las Hoces del río Riaza (Segovia). Melenas pasó así a engrosar la lista de los más de cien alimoches que se han encontrado envenenados en España desde 1990, aunque esta cifra apenas es una muestra de los ejemplares realmente afectados por este problema. En provincias como Cádiz o Málaga, la población de alimoches se ha reducido en un 50%, lo que ha llevado al alimoche a la categoría ‘en peligro crítico de extinción’ en Andalucía.
