Tendidos eléctricos
Conscientes de la gravedad del problema que suponen los tendidos eléctricos para las aves, tanto el Ministerio de Medio Ambiente como las Comunidades Autónomas venían desarrollando desde hace años una línea de actuación dirigida a inventariar puntos negros, a arreglar los tendidos más peligrosos y, lo que es más importante, a dotarse de los instrumentos legales y económicos adecuados para paliar la situación. De hecho, ya estaba aprobado en la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza un primer borrador de decreto estatal que facilitaría enormemente la actuación en estos casos.
Sin embargo, el Ministerio de Industria ha paralizado el Real Decreto para la protección de las aves aduciendo problemas económicos y eso que tan sólo suponía una inversión a realizar por los ministerios de Medio Ambiente y de Industria de 46 millones de euros en un Plan de Ayudas para la modificación de estos tendidos.
Es imprescindible que el Ministerio de Medio Ambiente continúe de forma decidida con esta línea de actuación, que requiere, como punto de partida esencial el impulso definitivo de una normativa estatal que, en forma de real decreto, permitiría actuar sobre todos los tendidos peligrosos para la avifauna, antiguos o de nueva construcción. Paralelamente, será necesario acompañar esta iniciativa con una inversión económica acorde a la magnitud del problema.
Ante esta situación, WWF/Adena, SEO/BirdLife y Ecologistas en Acción, están profundamente preocupados por la gravedad del problema de los tendidos eléctricos peligrosos para la fauna y solicitan a la administración:
- La aprobación del Real Decreto Estatal sobre el establecimiento de medidas de carácter técnico en instalaciones eléctricas de alta tensión, con objeto de proteger la avifauna.
- Un Plan de Acción urgente para la remodelación de los tendidos eléctricos peligrosos, acordado con las Comunidades Autónomas y con la participación de empresas eléctricas y ONGs.
Sin embargo, el Ministerio de Industria ha paralizado el Real Decreto para la protección de las aves aduciendo problemas económicos y eso que tan sólo suponía una inversión a realizar por los ministerios de Medio Ambiente y de Industria de 46 millones de euros en un Plan de Ayudas para la modificación de estos tendidos.
Es imprescindible que el Ministerio de Medio Ambiente continúe de forma decidida con esta línea de actuación, que requiere, como punto de partida esencial el impulso definitivo de una normativa estatal que, en forma de real decreto, permitiría actuar sobre todos los tendidos peligrosos para la avifauna, antiguos o de nueva construcción. Paralelamente, será necesario acompañar esta iniciativa con una inversión económica acorde a la magnitud del problema.
Ante esta situación, WWF/Adena, SEO/BirdLife y Ecologistas en Acción, están profundamente preocupados por la gravedad del problema de los tendidos eléctricos peligrosos para la fauna y solicitan a la administración:
- La aprobación del Real Decreto Estatal sobre el establecimiento de medidas de carácter técnico en instalaciones eléctricas de alta tensión, con objeto de proteger la avifauna.
- Un Plan de Acción urgente para la remodelación de los tendidos eléctricos peligrosos, acordado con las Comunidades Autónomas y con la participación de empresas eléctricas y ONGs.
Tendido eléctrico
Medidas correctoras
Las medidas correctoras que se pueden aplicar en un tendido eléctrico varían dependiendo del tipo de tendido, su localización, las especies afectadas y la causa principal de mortalidad.
- COLISIONES: Para prevenirlas en las grandes líneas, la medida más eficaz es retirar los cables de tierra. En general, es muy importante garantizar la correcta señalización de la línea, mediante siluetas, cintas o tubos, que llamen la atención de las aves. Aplicando la medida adecuada, se pueden conseguir reducciones de más de un 60% en las frecuencias de colisión.
- ELECTROCUCIONES: hay que evitar aquellas estructuras que ofrecen mayores riesgos, sustituyéndolas por otras menos peligrosas. En caso de que este cambio no sea posible, hay que procurar aislar los conductores con algún tipo de funda o bien disuadir a las aves de que utilicen las torretas como posaderos (si bien esta última medida no siempre resulta eficaz). A la hora de poner en práctica esta medida es muy recomendable seleccionar convenientemente el tramo de línea donde se interviene, ya que es frecuente que el 80% de las muertes se produzcan únicamente en el 20% de los postes de un tendido.
- NUEVOS TENDIDOS: además de las consideraciones anteriores, hay que prestar mucha atención a su disposición, procurando evitar las cercanías de lugares donde se concentran aves e intentando que discurra en paralelo, y lo más próximo posible, a otras vías de comunicación y transporte como vías férreas, carreteras, líneas telefónicas, etc.
