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CITES

Guacamayo y orangután de Borneo
Durante más de tres décadas el Convenio Internacional de Tráfico de Especies (también llamado Convenio de Washington o CITES), ha sido la principal herramienta para intentar frenar el tráfico mortal de especies de fauna y flora. Es, además, una de las grandes prioridades de WWF .

Este convenio, firmado en Washington DC en 1975 y ratificado por España en 1986, responde a la necesidad de que el comercio de especies sea sostenible y controlado y no suponga en ningún momento una amenaza para la biodiversidad. Desde se puesta en marcha, más de 30.000 especies de animales y plantas han sido incluidas en sus apéndices, desde los tigres y los elefantes hasta la caoba y las orquídeas.

Las especies se distribuyen en tres apéndices de acuerdo a su nivel de amenaza:
Apéndice I  prohíbe todo comercio con las especies incluidas

Apéndice II regula el comercio internacional de especies que podrían estar amenazadas. Se permite el comercio bajo la condición de que las especies se obtengan legalmente y que el comercio no resulte dañino para la población silvestre.

Apéndice III
Incluye las especies que están protegidas al menos en un país. Este, a su vez,  ha pedido a otros miembros de CITES que le ayuden a controlar el comercio de la especie.
Estos apéndices son revisados y actualizados regularmente en las llamadas Conferencias de las partes (COP). Estos encuentros, que se celebran cada tres años, reúnen a los representantes de las partes que componen el Convenio, es decir a los representantes de los 172 gobiernos que han suscrito este acuerdo. La última CoP (la número 14) se ha celebrado durante el mes de junio de 2007 en la Haya, Holanda.
Ciertas ONG como WWF/Adena y TRAFFIC participan en estas conferencias, aportando sus conocimientos técnicos y si bien no tienen derecho a votar actúan como asesores y consejeros. WWF/Adena ha participado activamente en todas las COP de CITES, aportando su experiencia, conocimientos y trabajo sobre el terreno desde hace más de 40 años en más de 60 países del mundo.

Además, WWF/Adena colabora activamente en la persecución de las redes ilegales de contrabando de especies; actividad que en los últimos años viene desarrollando en colaboración con las Fuerzas de Seguridad del Estado, especialmente con la Guardia Civil (SEPRONA) y el Servicio de Aduanas de Comercio Exterior. Hay que subrayar que España es uno de los principales mercados de determinadas especies además de ser una frontera importantísima de entrada a la Unión Europea: se calcula que más del 30% de este tráfico de especies pasa por nuestras fronteras.

Reforzar la eficacia de los controles de entrada al mercado único europeo (muy mermados a partir de la ampliación a la UE 25) es una prioridad de WWF/Adena, puesto que Europa representa el principal mercado de ciertos productos como maderas tropicales, caviar, pieles de reptiles o reptiles vivos.

Por último WWF/Adena colabora en la formación de expertos para el control del tráfico de especies y presiona para que se cumplan los acuerdos firmados y la legislación vigente.