Natura 2000 Marina
La Directiva Hábitat, es uno de los pilares de la protección de la naturaleza ya que permite identificar aquellas zonas con presencia de especies y hábitats particularmente importantes.
En 2006 se cerró la lista de Lugares de importancia comunitaria (LIC) propuestos dentro de la Red Natura 2000 y que formarán parte en un futuro de las Zonas Especiales de Conservación (ZEC) de la Unión Europea.
Sin embargo esto no significa que el proceso haya finalizado. La propia Comisión admite que existen ciertos tipos de hábitats y especies cuyas listas están incompletas. Es el caso de los hábitats y especies marinos.
Actualmente los LIC, que proponen las Comunidades Autónomas, sólo abarcan ambientes costeros. Al menos en el Mediterráneo, una mayoría de los ambientes singulares costeros están bajo algún tipo de protección (sea ésta efectiva o no). Pero sería conveniente incluir en la red Natura 2000 zonas de alta mar con un alto valor ecológico
Para cumplir adecuadamente con el compromiso de conservar este tipo de hábitats marinos naturales necesitamos, en primer lugar, conocerlos bien; cómo son, dónde se encuentran, que factores de amenaza les afectan. Se hace imprescindible, por lo tanto, disponer de información científica que permita sustentar las medidas apropiadas para garantizar su conservación. Esta es la gran asignatura pendiente para la protección adecuada de nuestros paisajes marinos. Queda mucho trabajo científico por delante para conocer el estado real de conservación de especies y hábitats marinos seriamente amenazados por la acción del ser humano.
En 2006 se cerró la lista de Lugares de importancia comunitaria (LIC) propuestos dentro de la Red Natura 2000 y que formarán parte en un futuro de las Zonas Especiales de Conservación (ZEC) de la Unión Europea.
Sin embargo esto no significa que el proceso haya finalizado. La propia Comisión admite que existen ciertos tipos de hábitats y especies cuyas listas están incompletas. Es el caso de los hábitats y especies marinos.
Actualmente los LIC, que proponen las Comunidades Autónomas, sólo abarcan ambientes costeros. Al menos en el Mediterráneo, una mayoría de los ambientes singulares costeros están bajo algún tipo de protección (sea ésta efectiva o no). Pero sería conveniente incluir en la red Natura 2000 zonas de alta mar con un alto valor ecológico
Para cumplir adecuadamente con el compromiso de conservar este tipo de hábitats marinos naturales necesitamos, en primer lugar, conocerlos bien; cómo son, dónde se encuentran, que factores de amenaza les afectan. Se hace imprescindible, por lo tanto, disponer de información científica que permita sustentar las medidas apropiadas para garantizar su conservación. Esta es la gran asignatura pendiente para la protección adecuada de nuestros paisajes marinos. Queda mucho trabajo científico por delante para conocer el estado real de conservación de especies y hábitats marinos seriamente amenazados por la acción del ser humano.
Banco de peces, Red Natura 2000

