Durante siglos los pescadores han navegado a aguas remotas en busca de recursos pesqueros. Así, entorno al año 1575, embarcaciones europeas – fundamentalmente vascas - se dirigían a los grandes bancos de Terranova en busca de bacalao. Desde los años 70, cuando muchos países establecieron sus 200 millas de Zona Económica Exclusiva, las flotas de países industrializados, pescan en aguas de países en desarrollo a través de Acuerdos de Cooperación Pesquera, que han sido acusados de contribuir a la sobre-pesca y el empeoramiento de la seguridad alimentaria de estos países.
¿Cuál es el problema?
Numerosos países, principalmente de la UE, EE.UU., Corea, China y Japón, firman acuerdos con países en desarrollo para acceder a sus recursos pesqueros. Si se diseñan adecuadamente, estos Acuerdos de Cooperación Pesquera pueden ser sostenibles y proporcionar recursos económicos a países carentes de ellos. Pero, lo más fercuente es que estos acuerdos den lugar a problemas de sobre-pesca y son motivo de tensiones entre gobiernos, sector pesquero local y grupos industriales.
¿Cooperación o sobre-explotación?