Subsidios perversos
¿En qué se emplean los subsidios?
Oficialmente el objetivo de estos fondos es impulsar una serie de medidas positivas para el sector, incluyendo la mejora del bienestar de las comunidades pesqueras, pero según un informe de WWF de 2001, el efecto principal ha sido pernicioso, ya que han permitido mantener en los océanos muchos más barcos de los que pueden absorver los recursos disponibles, promoviendo así la sobreexplotación de los mismos.
Japón es el país que más dinero público dedica a subvencionar la pesca, con cerca de 2.000 millones de euros anuales, EE.UU. dedica unos 700 millones y la UE 1.400 M € (14.000 € por barco), de los que España viene recibiendo cerca de la mitad. Por esta razón, WWF trabaja a nivel internacional para que la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde se negocia desde 2001 el futuro de los subsidios pesqueros, acuerde prohibir su uso para financiar medidas perniciosas (aquellas que promueven la sobre-pesca y prácticas ilegales), y por el contrario, se refuercen los fondos destinados a la pesca sostenible.
Preocupada por el mal uso de estos subsidios desde un punto de vista ambiental en nuestro país, WWF publicó en 2003 un informe que analiza el impacto ambiental del Instrumento Financiero de Orientación de la Pesca (IFOP) entre 1994 y 2000. El estudio revelaba que el 48% de estos fondos fueron utilizados en acciones con impacto ambiental negativo, mientras que un 36 % tuvo repercusiones positivas en el medio marino y el resto tuvo impacto neutro.
Por ello nuestra organización se centró en eliminar estos subsidios perniciosos en la reforma de la Política Pesquera Común en 2002. Los cambios acordados entonces se han visto reflejados en el nuevo Fondo Europeo de Pesca (FEP) 2007-2012, aprobado en 2006, ya que elimina las ayudas que promueven la sobre-explotación e incrementa las dirigidas a incentivar la pesca sostenible.
WWF trabaja en estos momento para que las administraciones de nuestro país aprovechen esta oportunidad y opten por la sostenibilidad. Creemos que si se utiliza el FEP para apoyar decididamente la pesca sostenible, repercutirá muy positivamente tanto en la conservación de los recursos y ecosistemas marinos, como en la rentabilidad de la actividad y la calidad de vida de los pescadores.
Por ello nuestra organización se centró en eliminar estos subsidios perniciosos en la reforma de la Política Pesquera Común en 2002. Los cambios acordados entonces se han visto reflejados en el nuevo Fondo Europeo de Pesca (FEP) 2007-2012, aprobado en 2006, ya que elimina las ayudas que promueven la sobre-explotación e incrementa las dirigidas a incentivar la pesca sostenible.
WWF trabaja en estos momento para que las administraciones de nuestro país aprovechen esta oportunidad y opten por la sostenibilidad. Creemos que si se utiliza el FEP para apoyar decididamente la pesca sostenible, repercutirá muy positivamente tanto en la conservación de los recursos y ecosistemas marinos, como en la rentabilidad de la actividad y la calidad de vida de los pescadores.
