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Marzo 2010 crucial para el atún rojo

Marzo 2010: crucial para el atún rojo

El atún rojo se encuentra al borde de su extinción comercial, tras años de sobreexplotación y un largo historial de pesca ilegal en aguas mediterráneas. Pero aún queda una carta por jugar para salvar a la especie del colapso: la reunión de la Convención CITES que se celebrará a mediados de marzo en Qatar.

Marzo es un mes decisivo para el futuro del atún rojo. De hecho, del 13 al 25 de este mes se celebra en Doha (Qatar) la reunión de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre, CITES. Allí se darán cita las 175 naciones que la integran para debatir casi medio centenar de propuestas de conservación.

La situación del atún rojo se discutirá en este foro y uno de los aspectos más importantes que se abordarán será si la especie se incluye o no en el Apéndice I de la Convención. Un paso que supondría la prohibición de su comercio internacional, siendo la primera vez que ocurriría con una especie pesquera de la importancia del atún rojo.

A estas alturas, WWF insiste en que esta es la única salida que existe para salvar al atún rojo de la extinción comercial. Víctima de la pesca ilegal, los científicos coinciden en que apenas queda el 15 por ciento de su población original.

Por esta razón, existe un consenso internacional de que la especie cumple todos los requisitos necesarios para obtener este grado máximo de protección. Tal es la gravedad de la situación de la especie que la propia Secretaría de CITES está recomendando expresamente que se ponga en marcha esta medida.

La situación de la especie ha obligado a la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Rojo (ICCAT) a en marcha medidas para frenar su declive también en 2009 . En esta línea, se ha aprobado la reducción de la cuota de pesca de atún rojo en un 40 por ciento, hasta las 13.500 toneladas. De igual forma, también ha ampliado la veda, de forma que ahora sólo se puede pescar del 15 de mayo al 15 de junio. Existe un compromiso para establecer un plan de gestión basado en las recomendaciones científicas durante este año y a cerrar la pesquería si se dan señales evidentes de colapso. No obstante, aunque se trata de avances importantes, este organismo continúa sin garantizar la desaparición de la pesca ilegal, principal amenaza para el atún rojo, y sin seguir las recomendaciones científicas en los niveles de captura que permitirían su recuperación. De ahí que estas medidas deban ser complementadas con la prohibición de su comercio internacional.

Cabe recordar que más de tres mil puestos de trabajo dependen en nuestro país de esta pesquería, por lo que hay mucho en juego. Además, otros países, como Francia e Italia ya han apoyado desde sus respectivos gobiernos que se incluya el atún rojo en el Apéndice I del Convenio.