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Una gestión inadecuada

ICCAT (Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico) es el principal organismo responsable de la gestión y conservación del atún rojo del Atlántico. La Comisión se creó en 1969 como respuesta al temor a la desaparición de las poblaciones de esta especie.

En la actualidad, cuenta con 48 Partes contratantes. Su principal responsabilidad es coordinar, a nivel internacional, la investigación sobre el estado general de las especies migratorias en el océano Atlántico Norte y en el mar Mediterráneo. También se ocupa de recomendar medidas reguladoras y administrativas para mantener a los atunes, tiburones, peces espada, marlines y especies similares en sus niveles adecuados de captura.

La Comisión celebra encuentros anuales, generalmente en noviembre, para analizar la información científica disponible y recomendar medidas de gestión. El asesoramiento científico es proporcionado por el Comité permanente de investigación y estadística (SCRS).

Los Países Miembros acordaron poner en práctica las recomendaciones de la ICCAT a escala nacional. Sin embargo, su cumplimiento deja mucho que desear.

A pesar de los 40 años de existencia de ICCAT, las poblaciones de atún han seguido disminuyendo. Esto se debe a problemas de funcionamiento por parte de ICCAT. Pero, sobre todo, a la falta de cumplimiento y colaboración de las Partes contratantes.

El caso más grave es, sin duda, el del atún rojo, con un volumen de capturas ilegales superior al de las legales y un terrible descenso de su población de adultos reproductores próximo al 85%.

Manifestación contra la explotación del Atún, Sevilla noviembre de 2005.

Algunos errores graves de gestión

Fracaso en reducir las capturas

Aunque la ICCAT se creó en 1969, no empezó a recomendar límites de captura de atún rojo hasta comienzos de los años 80. Los primeros cupos para la población oriental no se establecieron hasta 1998. Incluso entonces los límites eran demasiado generosos y los países miembros los ignoraron sistemáticamente.

Por ejemplo, en 1996, científicos de la ICCAT declararon que capturas de 25.000 toneladas o menos detendrían el descenso de la población oriental. Sin embargo, en 2002, se fijaron los cupos en 32.000 toneladas para los años 2003 a 2006, un 23% por encima del nivel máximo recomendado. Y las capturas reales son incluso más elevadas que estos cupos.

Fracaso en vigilar las capturas en tiempo real

Una de las razones por las que el sistema de cupos no funciona es que no hay mecanismos eficaces in situ para vigilar las capturas globales en tiempo real. Esto significa que no es posible cerrar la pesquería entera cuando se ha cumplido el cupo anual total.

Fracaso en declarar las capturas

Una gestión racional de las reservas de peces requiere que se hagan evaluaciones regulares de estas. Esto a su vez requiere una información exacta de las capturas y la composición por tamaño de los peces capturados. Sin embargo, los mecanismos in situ bajo legislación de la UE para proporcionar dicha información (apuntes obligatorios en el diario de pesca, declaraciones de desembarque, etc.) son poco operativos, lo cual afecta a la fiabilidad de las estadísticas de capturas nacionales. En algunos casos, las capturas nacionales totales son declaradas al ICCAT hasta dos años después de producirse.

Fracaso en considerar la explotación de atunes en granjas como una actividad de captura

La UE considera que la explotación de atunes en granjas es una “práctica post-recolección”, lo que significa que no se exige a los países que presenten datos sobre capturas para las granjas. Esto no hace más que sumarse a los problemas de declaración de capturas antes mencionados. En efecto, la ICCAT ha observado que los datos de capturas se han degradado desde 1998, después de la aparición de las primeras granjas.

Fracaso en la protección de ejemplares jóvenes

En 1975, la ICCAT recomendó un tamaño mínimo para el desembarque del atún rojo del Atlántico de 6,4kg con un margen del 15% (lo que significa que menos del 15% de los ejemplares capturados pueden estar por debajo de 6,4kg). Este tamaño mínimo de desembarque se ha hecho respetar poco y no tuvo significación biológica.

Fracaso en considerar intercambios entre poblaciones de atunes
La ICCAT siempre ha considerado que las poblaciones occidentales y orientales de atún rojo estaban separadas. Sin embargo, la última investigación indica que se produce un intercambio considerable entre las dos. Esto significa que la sobrepesca en el Atlántico oriental podría afectar a la recuperación de la población occidental y viceversa.