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Programa de Educación Ambiental

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María Melero, responsable del Refugio de Montejo
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Tu también puedes participar

Las actuaciones de voluntarios, socios y colaboradores han constituido siempre uno de los pilares básicos en la conservación del Refugio que, por tradición, se ha convertido en una auténtica escuela de naturalistas y un punto de encuentro de aquellos que aman la naturaleza y quieren colaborar activamente en su conservación.

De hecho, la conservación del Refugio habría sido imposible sin el apoyo y la colaboración de la población local, comprometida con la preservación de estos parajes. Han sido, y lo siguen siendo actualmente, los habitantes de Montejo de la Vega, Valdevacas de Montejo, Maderuelo y otros muchos pueblos de la comarca, los auténticos protagonistas de este bello ejemplo de convivencia entre las actividades tradicionales y la conservación del patrimonio natural.

Al incansable trabajo de las gentes del lugar, hay que sumar el entusiasmo de muchas personas que, de manera altruista y desinteresada han prestado su tiempo y dedicación en apoyo de las diferentes labores de conservación o bien aportando numerosos datos, que han permitido que este sea uno de los parajes mejor estudiados y conocidos de la península Ibérica. En este sentido, mención aparte merece Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo que, al frente del Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza y junto a miles de personas, colaboran en la mejora del conocimiento de este espacio y en su defensa.

Actualmente, el Refugio de Rapaces sigue siendo una cita obligada para todas aquellas personas que quieren participar de manera activa en la conservación de los valores naturales de nuestra península a través de actividades tales como:

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Land Rover Montejo
© WWF-Canon / María Melero
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Recogida de semillas en Montejo
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  •  Acciones puntuales con voluntarios. Ligadas a la restauración forestal (plantación, recogida de semillas, medida de la supervivencia y biodiversidad,...), censos de especies como la nutria o el alimoche, para conocer sus poblaciones en las Hoces, etc. involucrando de este modo a los voluntarios en algunas de las actividades de conservación y seguimiento científico que se desarrollan en el Refugio.

  •  Campos de voluntariado. De mayor duración, dirigidos a socios y voluntarios de toda la geografía española y que incluyen una batería de actividades de formación sobre los valores naturales del Refugio y de participación y colaboración en la conservación de este espacio protegido (limpiezas de riberas, rehabilitación de elementos etnográficos, etc.).

  • Actividades con la población local. Principalmente durante el periodo estival, para aprovechar la mayor presencia de este colectivo: talleres educativos durante la Semana Cultural de Montejo, dirigidos a niños, y semanas de participación local y cursos de formación, para los más jóvenes de la localidad.

De esta manera, el Refugio de Rapaces de Montejo continúa su trabajo de concienciación y sensibilización, siguiendo esta línea de trabajo, que de forma pionera se inició hace ya dos décadas con los primeros campamentos de naturaleza de España, organizados por Félix Rodríguez de la Fuente.