La muerte de tres águilas imperiales electrocutadas revela la amenaza que suponen los tendidos eléctricos para las aves | WWF España

La muerte de tres águilas imperiales electrocutadas revela la amenaza que suponen los tendidos eléctricos para las aves

Publicado el
11 diciembre 2018
Tres águilas imperiales nacidas en 2018 han aparecido muertas en Toledo a principios de este mes de diciembre en uno de los episodios de electrocución de aves más graves registrados en los últimos tiempos en esta provincia, por afectar a una rapaz catalogada en peligro de extinción en España.
 
La detección de este caso ha sido posible gracias al emisor GPS que portaban dos de las aves electrocutadas, que estaba siendo objeto de seguimiento por proyectos científicos y conservacionistas que desarrollamos junto a GREFA y la Junta de Castilla-La Mancha.        
   
Estas dos aves electrocutadas seguidas por GPS eran hermanas e hijas de una hembra de águila imperial, seguida durante más de diez años por GREFA, que tiene su territorio reproductor al norte de la provincia de Toledo.

Tanto la hembra como sus tres pollos fueron marcados con GPS el pasado 11 de junio en una acción conjunta de GREFA y WWF España, con la colaboración de la Junta de Castilla-La Mancha y sus Agentes Medioambientales.

Trágicamente, 'Iris', uno de ellos, fue encontrado hace pocos días bajo un tendido eléctrico en el término municipal de Paredes de Escalona. Este ejemplar formaba parte de nuestro programa "Centinelas del veneno" que tiene como fin mejorar la detección de cebos envenenados y otros peligros para las aves rapaces y contribuir a erradicar estas amenazas.

Su hermano, 'Porrón', ejemplar que estaba siendo seguido por la Junta de Castilla-La Mancha, fue encontrado por las mismas fechas también bajo un tendido en Mazarambroz, junto al cadáver de otra águila imperial joven.
 
Urge actuar en tendidos de particulares

Las tres águilas imperiales electrocutadas han muerto en tendidos eléctricos de propiedad particular, cuyos titulares son personas, entidades o pequeñas empresas a menudo sin tantos recursos como las grandes compañías eléctricas para abordar las medidas correctoras necesarias para evitar que las aves se electrocuten.

Dado que buena parte de las electrocuciones de avifauna se dan en estos tendidos particulares, es urgente buscar soluciones.
 
Con motivo de las electrocuciones de estas tres águilas imperiales en Toledo, hemos pedido al Consejero de Medio Ambiente de Castilla –La Mancha que, en el futuro inmediato, rectifique e incluya a los particulares con menos recursos en las órdenes de ayudas para la corrección de los tendidos eléctricos.

La reciente orden regional de ayudas sólo incluye a las distribuidoras, un hecho inaceptable al vulnerar el principio de la Unión Europea de “quien contamina paga”.

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