Los países mediterráneos fracasan en su intento de proteger el 10% de la superficie marina | WWF España

Los países mediterráneos fracasan en su intento de proteger el 10% de la superficie marina

Publicado el
28 noviembre 2019
El Mediterráneo está desprotegido y su riqueza natural disminuye a un ritmo alarmante. Es la principal conclusión del nuevo informe de WWF, que alerta de que los países de la cuenca mediterránea han fracasado en su compromiso de proteger el 10% de la superficie marina. Por ello, frente a la próxima reunión que se celebrará en Nápoles desde el 2 hasta el 5 de diciembre, WWF solicita a los gobiernos que incrementen sus inversiones recursos y esfuerzos para no perder este espacio marino único y a sus especies, gravemente amenazadas por la sobreexplotación, la destrucción de sus hábitats, la contaminación  y el cambio climático.

Este informe muestra que durante la última década casi todos los países mediterráneos han mostrado un desempeño insuficiente para cumplir con su obligación legal de crear una red de áreas marinas realmente protegidas para 2020. Diversos estudios señalan que la creación de esta red contribuiría a restaurar un capital marino que genera aproximadamente 5.6 billones de euros al año, principalmente gracias a las pesquerías, la acuicultura y el turismo.

La próxima semana, los gobiernos mediterráneos de ambas orillas, como Parte Contratantes del Convenio de Barcelona, se reunirán en Nápoles (Italia) para debatir y acordar nuevas acciones más allá del 2020 con el fin de detener y revertir la pérdida de biodiversidad.

“El Convenio de Barcelona ofrece a los gobiernos mediterráneos, tanto de la cuenca europea como africana, una herramienta única y útil para trabajar juntos, sin embargo, necesita un cambio transformador”, apunta Óscar Esparza, experto en áreas marinas protegidas de WWF España.

El Convenio de Barcelona fue adoptado en 1976 para prevenir y gestionar los riesgos producidos por la contaminación y proteger la biodiversidad marina en el Mediterráneo. Cuatro décadas después, el informe de WWF concluye que los gobiernos han fracasado en proteger el Mediterráneo, amenazado por las previsiones de crecimiento de sectores económicos como el aumento del tráfico marítimo internacional, la multiplicación de los contratos de petróleo y gas en alta mar o el aumento del turismo, entre otros. 

“El Mediterráneo es uno de los puntos calientes de la biodiversidad marina mundial en el confluyen fuertes presiones demográficas y numerosas actividades marítimas. Los líderes del Mediterráneo deben hacer de la protección de la biodiversidad una prioridad política y comprometerse a proteger de manera efectiva al menos el 30% del Mediterráneo. Proteger este mar es protegernos a nosotros”, añade.

El informe analiza los retrasos y fallos de casi todos los países mediterráneos para lograr una protección real de las áreas marinas, que hasta el momento, son en su mayoría papel mojado. Por ejemplo, Croacia, Italia, Eslovenia y España han designado una superficie considerable de espacios marinos protegidos, pero las medidas de gestión son aún insuficientes o inadecuadas para garantizar su conservación y protección.
Respecto de España, el informe destaca el reto de gestionar el Corredor de migración de Cetáceos del Mediterráneo entre otros grandes espacios recientemente designados. Además, valora positivamente el proyecto LIFE IP INTEMARES, en el que participa como socio WWF España.

Otros países, como Albania, Algeria, Chipre, Israel, Marruecos, Montenegro, Eslovenia y Turquía han limitado sus esfuerzos de gestión a unas pocas áreas. Por otro lado, Egipto, Líbano, Siria, Túnez y Mónaco no han puesto en marcha ningún plan de seguimiento en ninguna de las áreas.
 
 

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