Nuestra historia empieza en Doñana | WWF España
© WWF

En 1961, dieciséis de los principales conservacionistas del mundo firmaron el llamado Manifiesto de Morges. Este documento declaraba que si bien existía la experiencia para proteger el medio ambiente, no existía el apoyo financiero para lograr esa protección; algo muy cierto, así nacía World Wildflife Fund, como una organización internacional de recaudación de fondos para la conservación del patrimonio natural.

Lo que comenzó como un pequeño grupo de entusiastas defensores del medio ambiente, se ha convertido en la actualidad en un referente de la protección de la naturaleza en todo el mundo. En la actualidad son más de 100 los países que formamos parte de la red WWF y España tuvo un papel protagonista en aquel nacimiento. 

Nuestros objetivos, trabajo y prioridades se han modernizado y avanzado paralelamente a los problemas ambientales y los nuevos retos de la sociedad. Hemos crecido y evolucionado, pero nuestro entusiasmo por la naturaleza sigue siendo el mismo de hace décadas. 

 

¿Por qué nace WWF?

Está bien saber quién o cuándo se funda una ONG, pero lo más importante es conocer el "por qué" nace una organización sin ánimo de lucro. Un "por qué" que explica por qué somos necesarios.

El por qué se llamaba Doñana

A mediados de los años 50 la marisma de Doñana era una de las últimas maravillas salvajes de Europa y el mayor refugio para las aves migratorias de todo el continente. Pero como otras zonas húmedas estaba considerada un lugar improductivo y condenada a ser “desarrollada”. Había empezado la "domesticación" de la salvaje Doñana. Plantaciones de algodón y arroz al norte, el drenaje de la marisma, la desecación del río Guadiamar y del Guadalquivir para ampliar la zona de cultivo. En el oeste se impuso por decreto y bajo pena de expropiación la plantación a gran escala de eucaliptos, pinos y guayales para la producción de papel, madera y sustitutos del caucho. 

Ajenos a esta amenaza, en 1952 los científicos José Antonio Valverde y Francisco Bernis (padre de la Sociedad Española de Ornitología, actualmente Seo/Birlife) llegaron por primera vez a Doñana invitados por Mauricio González-Gordón. Mauricio pertenecía a una de las familias propietarias del Coto y no estaba de acuerdo con los planes de Franco de llenarlo todo de eucaliptos, y así se lo hizo saber a sus invitados. 

Comenzaba un periplo burocrático y político en España y Europa, varias expediciones a Doñana con los mejores ornitólogos, fotógrafos y documentalistas de la época y destacadas personalidades internacionales, así como un arduo trabajo de divulgación por Europa para lograr salvar el Coto de Doñana. Incluso se rodó una película "Wild Spain", que alcanzó una gran repercusión en Europa, para dar a conocer la belleza natural y valor ecológico de Doñana y de este modo, lograr los apoyos necesarios para salvarla. 

Una delicada gestión política y una campaña para recaudar fondos que salvaría Doñana

Dos personajes amantes de la naturaleza fueron​ los incansables impulsores de la defensa de este lugar: Jose Antonio Valverde y Lluc Hoffman. Valverde conoció a Hofmann en una visita a  la Camarga francesa. Los dos trabajaron codo a codo hasta conseguir la protección de Doñana.

En 1961, Max Nicholson, Julian Huxley, Guy Mounfort y otros miembros de una de las expediciones científicas a Doñana creaban Wold Wildlife Fund (WWF) con el principal objetivo de recaudar fondos y actuar en defensa de la naturaleza amenazada. Luc Hoffmann era vicepresidente de WWF y comprar las tierras en Doñana fue uno los primeros objetivos de la organización.

WWF inició una campaña internacional por Doñana.  Las recién creadas filiales de WWF en diferentes países de Europa se sumaron a la campaña y gran parte de los fondos para la compra de las marismas llegaron desde todos lados en forma de pequeñas aportaciones individuales. Especialmente desde Inglaterra y Suiza, pero también fueron muy importantes las contribuciones de holandeses, daneses y suecos, conscientes de la importancia de conservar Doñana para la invernada y migración de sus aves, especialmente de sus ánsares.

En la imagen, los fundadores de WWF Julian Huxley (izquierda) y Max Nicholson en Doñana en 1970 

El príncipe Bernardo de Holanda, primer presidente de WWF, se dirigió a Franco, a través de una carta redactada por Valverde, para pedirle la protección de Doñana y ofrecerle fondos y ayuda para la compra de las tierras. Franco quería salir del aislamiento internacional por lo que que estuvo dispuesto a apoyar la iniciativa.

En 1963 WWF ya había reunido 21 millones de pesetas con las que Valverde y Hoffmann intentaron comprar 6.000 hectáreas de"la finca Las Nuevas", al sur de Doñana. Sin embargo, tras largas negociaciones, en el último momento un cazador realizó una oferta mayor y la operación se truncó. Valverde y Hoffmann cambiaron entonces de orientación y decidieron adquirir parte del Coto del Palacio de Doñana, con el apoyo del CSIC. Fue una negociación larga y complicada. Finalmente, el 30 de diciembre de 1963 se logró la compra de 6.671 hectáreas de bosques y marismas y parte del Palacio de Doñana.

Para la compra WWF aportó los 21 millones de pesetas recaudados entre amantes de la naturaleza de toda Europa y otros 16 millones fueron aportados por el Gobierno español. Un año después, WWF cedió los terrenos al CSIC para la creación de la Reserva Biológica de Doñana (RBD).

En 1964 Valverde redactó el proyecto general de programa científico y de desarrollo de la Estación Biológica de Doñana, aprobados por el CSIC y WWF, y un año después se creó oficialmente este centro de investigación, cuyo primer director fue el propio Valverde.

A pesar de este gran logro, la maquinaria para transformar y destruir la marisma no se detuvo. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) y el Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA) querían a toda costa poner en explotación las marismas de Hinojos y Aznalcázar. Para lograrlo la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir proyectó construir un inmenso dique hasta el sur de la marisma, donde se encuentran los impresionantes lucios de Mari López y el Lobo. Para frenar este plan, Valverde tuvo que volver a movilizar a WWF para comprar parte de la marisma Gallega.

Cuando en 1968 se la delegación de WWF en España (que nació bajo las siglas ADENA), bajo la presidencia del príncipe Juan Carlos, con Félix Rodríguez de la Fuente como vicepresidente y Valverde en su Junta Rectora, su primer objetivo fue la compra y salvación de los lucios de Mari López y el Lobo. Se reunieron los 25 millones de pesetas necesarios para que en mayo de 1969 ADENA pudiera comprar al marqués de Bonanza y a Salvador Noguera las 3.214 hectáreas de marisma que ocupan esos increíbles lucios y que constituirán la Reserva de Guadiamar.

Pero Valverde y ADENA no pararon hasta lograr que el 14 de agosto de 1969 el consejo de ministros declarase Parque Nacional las 35.000 hectáreas que forman el corazón de Doñana, culminando así una de las historias de conservación más apasionantes y épicas del siglo XX.

 

Durante la lucha por salvar Doñana nace la oficina española de WWF y se llama ADENA

Sin embargo, y a pesar de que el "por qué" del nacimiento de WWF fue español, no fue hasta 1968 cuado se creó la oficina española de WWF. 

El germen tuvo lugar en una reunión en Londres en 1967. Jorge de Pallejá y Peter Scott (uno de los fundadores de WWF e hijo del explorador Scott) se reunieron para estudiar la posibilidad de crear en España una delegación. Scott conocía el gran valor natural de España y el proyecto contó con su apoyo desde el primer momento.

El 30 de julio de 1968 nacía la Asociación para la Defensa de la Naturaleza (ADENA) para formar parte de la red de delegaciones de World Wildlife Fund (WWF) que empezaba a crearse en todo el mundo.

En el caso de España, al nacer la organización en la época de la dictardura, a petición del caudillo, fue necesario utilizar un nombre en castellano y no uno en inglés. De ahí que WWF en España naciera bajo el acrónimo ADENA (Asociación en Defensa de la Naturaleza).  Además, durante la dictadura había desaparecido prácticamente la tradición asociativa, y tras ADENA otras muchas nos siguieron. 

Fue en el la década del 2000 cuándo finalmente ADENA pasó a llamarse WWF.  El intenso trabajo que ADENA había desarrollado en nuestros país había conseguido que la marca fuera muy reconocida, por lo que hubo un período de transición donde convivieron ambos nombres.

 

La lucha por la conservación de Doñana sigue, y nosotros con ella

En Doñana seguimos trabajando intensamente porque, aunque parezca increíble, todavía son muchos los intereses industriales puestos en este lugar delclarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

A pesar del Parque Nacional, en las décadas de los 80 y 90 hemos tenido que "sacar la cara" por Doñana en numerosas ocasiones. El goteo de amenezas no ha cesado. Desde el proyecto "Costa Doñana", que en el año 1988 pretendía construir 32.000 plazas hoteleras y campo de golf en la duna fósil de El Asperillo, a los sucesivos proyectos para construir una autopista Huelva-Cádiz atravesando las dunas, al oleoducto para la refinería de Balboa, el dragado de profundización del Guadalquivir (recientemente denegado de manera definitiva) o el proyecto para utilizar el subsuelo de Doñana como almacén subterráneo de gas, que todavía sigue a debate, el crecimiento descontrolado de los cultivos intensivos que ocupan miles de hectáreas legales e ilegales, regadas con más de mil pozos ilegales que sobreexplotan el acuífero...Todo esto y el terrible desastre ambiental del año 98 provocado por la rotura de la balsa minera de Aznalcóllar, que vertió 6.000.000 millones de metros de lodos contaminados a uno de los ríos que llevan agua a Doñana, nos dejó claro que la conservación de estas marismas es inviable si no se tiene en cuenta lo que ocurre fuera de los límites administrativos del Espacio Natural. 

Por eso tenemos una oficina WWF para seguir sobre el terreno los cambios y las nuevas amenazas y siempre tenemos puesto un ojo allí.  

¿Qué está pasando hoy en Doñana? ¿Cuáles son sus amenazas?

HAZTE SOCIO
HAZTE SOCIO