What would you like to search for?

9 DE JUNIO: ELECCIONES EUROPEAS.
VOTA POR UN FUTURO VERDE Y JUSTO EN EUROPA

¿Son las elecciones europeas, unas elecciones más?

No, unas elecciones que importan y mucho para nuestro futuro.

Las elecciones europeas del próximo 9 de junio son muy importantes y nos afectan a todas las personas. La constitución del próximo Parlamento y de la Comisión Europea van a determinar las políticas prioritarias de los próximos 5 años en Europa y hacia dónde se dirige este proyecto común. Esto significará por ejemplo si se apuesta por dar una respuesta fuerte, unitaria y ambiciosa a los problemas globales como la emergencia climática o si por el contrario se permite que cada país actúe de forma independiente y descoordinada. 

Implica también si se prioriza incrementar el gasto militar y de defensa apostando por un modelo de crecimiento económico que excede los límites del planeta e hipoteca nuestro futuro, o si, por el contrario, se prioriza combatir la doble crisis ambiental del cambio climático y de la pérdida de biodiversidad, para lo que hay que seguir impulsando una transición ecológica verde y justa, que no deje a nadie atrás. 

Necesitamos una Europa Verde y Justa 

​El 80 % de la legislación española tiene su origen en normativas europeas

Todas estas decisiones tienen un impacto directo en nuestras vidas, y el futuro del Planeta.  Porque como ya hemos comentado. más del 80% de nuestra legislación ambiental nacional proviene de la legislación europea y por lo tanto lo que se decide en Europa marca el rumbo de cada uno de los países que la integran y sus políticas ambientales.

La evidencia científica es clara

Vivimos una crisis sin precedentes que requiere respuestas ambiciosas. Nos enfrentamos a una doble crisis climática y ambiental galopante y de proporciones nunca vistas que afecta de lleno a nuestras vidas. Por eso, tu elección del próximo 9J puede marcar la diferencia entre un escenario de avance o retroceso en la política ambiental.

La temperatura media del planeta aumenta de forma vertiginosa acercándose peligrosamente a ese límite de 1,5ºC que nos hemos conjurado no superar y que cada día parece más inevitable. Esto implica eventos climáticos cada vez más frecuentes y extremos, como olas de calor y sequías que arruinan cosechas, favorecen megaincendios imposibles de controlar que ponen en peligro recursos y vidas humanas y que cada año arrasan tan solo en España más de 100.000 hectáreas. Inundaciones que arrasan cultivos y ciudades, siembran el caos y cuestan cientos de vidas humanas. La mortalidad vinculada a las olas de calor ha aumentado un 30% en las últimas dos décadas en Europa, a las que se suman las causadas por la contaminación de nuestras ciudades: en la UE en 2021 más de 300.000 personas murieron por los altos niveles de contaminación del aire.

A la vez,  la contaminación o la sobreexplotación de los recursos está arrasando con ecosistemas vitales de los que depende nuestra propia existencia. Por ejemplo, en España, el 45% de los ríos, humedales y estuarios, y el 44% de los acuíferos están en mal estado, y más del 90% de las poblaciones de peces evaluadas en el Mediterráneo están sobreexplotadas.

Por último, no podemos olvidar que la dependencia de los combustibles fósiles está creando problemas sociopolíticos y económicos que en los últimos años se han traducido en subidas de precios que han afectado directamente a quien menos tiene, poniendo en entredicho el modelo del estado de bienestar.

Por eso, en estas próximas elecciones nos jugamos mucho. Tenemos que reaccionar y esa reacción debe ser en conjunto y debe ser capitaneada por la Unión Europea. Necesitamos una Europa fuerte que lidere una transición verde y justa que no deje a nadie atrás.

Eleccions que importan ¿Cómo afectará el resultado de las elecciones europeas a tu vida diaria?

con tu voto en las elecciones europeas del 9 de junio, eliges el clima
© WWF
CON TU VOTO ELIGES...
Seguir conservando la naturaleza y comenzar a restaurarla, con una ley que nos permita recuperar elementos claves indispensables para la agricultura, la pesca y nuestra propia salud.

Impulsar una agricultura verdaderamente sostenible, capaz de producir alimentos sanos, reduciendo drásticamente el uso de plaguicidas, minimizando sus emisiones y otros impactos sobre el medio ambiente.

Endurecer la normativa para reducir los niveles de sustancias peligrosas en el aire de nuestras ciudades y pueblos, para poder respirar aire puro .

Fomentar modelos de movilidad más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente para reducir  nuestra dependencia de los combustibles fósiles y acelerar la lucha contra el cambio climático. 

Eliminar el uso de plásticos de un solo uso, fomentar el reciclaje y apoyar la economía circular para reducir nuestros residuos, rebajar la contaminación y evitar que todos estos productos acaben en el mar.

Seguir impulsando de forma racional el uso de energías renovables hasta alcanzar el 100%, y reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles, luchar contra el cambio climático y rebajar nuestra factura eléctrica.

Seguir acelerando la transición energética, abandonando el uso de combustibles fósiles y reduciendo las emisiones de gases de efectos invernadero y descarbonizar la economía para poder cumplir con los objetivos establecidos por la ciencia y poner límite a la subida de temperatura en el planeta

Reducir el consumo irracional de agua y apostar por la recuperación y la conservación de nuestros ríos y humedales, como mejor garantía para poder disponer de agua limpia en el futuro.

Apostar por la protección y la conservación de especies amenazadas como el lince, luchar contra sus amenazas y poder garantizar el equilibrio de los ecosistemas para que la naturaleza nos proteja a nosotros también.

La peligrosa "pausa" del Pacto Verde Europeo

En los últimos meses, vivimos un alarmante retroceso en las políticas ambientales en Europa.

Hemos visto en el Parlamento Europeo y las instituciones europeas un importante frenazo a las políticas ambientales que comenzó con la propuesta por parte de la Comisión de reducir el nivel de protección de una especie tan icónica como el lobo y continuó con la paralización de la ley de sistemas alimentarios sostenibles, el rechazo a la propuesta de reducir el uso de plaguicidas y la paralización de la ley de restauración de la naturaleza, lo que supone de facto un frenazo al Pacto Verde Europeo.

Este cambio de sentido ha ocurrido por la férrea oposición a las iniciativas ambientales de ciertos partidos políticos que se oponen al Pacto Verde e incluso cuestionan el cambio climático. Se suma el viraje de otros partidos, presionados por las recientes tensiones en la calle causadas por las protestas de agricultores y ganaderos demandando cambios en la política agraria común y por la cercanía de diversos procesos electorales.

En las próximas elecciones europeas se prevé un crecimiento de los dos partidos anti europeístas y negacionistas del cambio climático. Esto implica que, si logran constituir una mayoría parlamentaria con otros grupos teóricamente más moderados, podrán, no solo bloquear el desarrollo de nuevas iniciativas medioambientales, sino incluso cuestionar y  plantear revertir los avances conseguidos de los últimos años, abocándonos al colapso y dejándonos indefensos ante futuras catástrofes ambientales.

Por eso, ESTAS ELECCIONES IMPORTAN y mucho. 

Los dirigentes europeos deben poner fin a los temerarios llamamientos a una "pausa" en la adopción de nuevas medidas medioambientales y a la defensa de la desregulación, ya sea en materia de naturaleza o de clima. Tales acciones ponen en peligro la seguridad y el bienestar de las personas, y suponen un gravísimo retroceso, ya que los esfuerzos mundiales realizados hasta ahora son claramente insuficientes y seguimos muy lejos de cumplir los compromisos internacionales para mantener el calentamiento global en 1,5 ºC y detener y revertir la pérdida de biodiversidad que amenaza nuestro futuro y el de nuestro Planeta.

HAZTE SOCIO
HAZTE SOCIO