Hoy da comienzo en Marrakech la carrera contrarreloj para salvar al atún rojo de la extinción comercial. En esta ciudad, se reúne la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) del 17 al 24 de noviembre. Durante esta semana, sus 49 Partes Contratantes mantendrán en Marruecos negociaciones cruciales que decidirán el futuro de esta especie.
Este año ICCAT cuenta con numerosas pruebas científicas que evidencian el escenario crítico para la supervivencia del atún. De hecho, a pesar de las continuas denuncias de WWF/Adena, durante 2008 se ha seguido practicando una pesca ilegal masiva. La flota industrial parece haberse lanzado a la captura del último atún del Mediterráneo, incumpliendo año tras año las medidas establecidas por dicho organismo.
En este escenario, han sido muchas las ilegalidades que se han cometido. Entre ellas, el uso de avionetas para localizar los bancos de atún, la realización trasbordos en alta mar, así como transferencias ilegales. Por otro lado, no hay que olvidar que casi todas las flotas superaron ampliamente sus cuotas.
De ahí la importancia de este encuentro internacional. No en vano, tras estos abusos, el atún rojo ha quedado seriamente diezmado en los últimos años, hasta verse reducido al 36 por ciento de su población reproductora en 1970.
WWF/Adena asistirá a esta reunión como observador en una delegación de varios miembros con el objetivo de influir en las negociaciones que allí se van a producir.
La organización pide la puesta en marcha de varias medidas para evitar que el colapso del atún llegue a producirse. De un lado, cerrar la pesquería de atún rojo, hasta que se encuentre bajo control y se den las condiciones para gestionarla de manera sostenible. De otro, el establecimiento de un auténtico plan de recuperación que, basándose en datos científicos, establezca un recorte drástico en las cuotas de pesca y en la capacidad de las flotas. Un plan que debe, asimismo, reducir el periodo de pesca, prohibiéndola durante los meses clave de la reproducción, especialmente, durante mayo y junio.
Por último, WWF/Adena solicita también el establecimiento de Santuarios, áreas clave para la reproducción de la especie, en el Mediterráneo, como las aguas de Baleares, el Mediterráneo Oriental y Central.
No obstante, los expertos de WWF/Adena se muestran esperanzados, ya que países clave en la pesquería, como Japón, Italia y España, están dando pasos hacia la conservación de la especie.
Sin ir más lejos, en nuestro país el Congreso de los Diputados ha aprobado por unanimidad una Proposición No de Ley que prevé la creación de estas zonas de reserva para el atún en el Mediterráneo, como son las aguas de Baleares. Igualmente, el Congreso Mundial de la Naturaleza alcanzó un acuerdo por amplia mayoría que insta al ICCAT a tomar acciones urgentes para salvar el atún.
Así, Raúl García, Responsable de Pesquerías de WWF/Adena, afirma: “Ha llegado la hora de la verdad. El futuro del atún está en manos de países como Japón, Italia o España que se han comprometido con la conservación de esta especie. Es el momento de comprobar en esta reunión si su compromiso se va a traducir en medidas concretas”.
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