Vino ecológico y corcho FSC: Un brindis por el territorio
Alcornocales: la selva mediterránea
Con una extensión de 2.7 millones de hectáreas distribuidas entre Portugal, España, Argelia, Marruecos, Italia, Túnez y Francia, los alcornocales representan uno de los mejores ejemplos de interacción entre las personas y la naturaleza en el Mediterráneo.
Además de proporcionar una fuente de ingresos para cientos de miles de personas en la región, los alcornocales son uno de los ecosistemas de mayor valor en términos de biodiversidad en Europa, albergando algunas de las especies animales más emblemáticas y amenazadas de los ecosistemas mediterráneos, como el águila imperial, la cigüeña negra o el lince ibérico. Asimismo, su adecuada gestión aporta valiosos servicios ambientales como la conservación del suelo, la protección contra el cambio climático y la desertificación, la fijación de carbono, la recarga de acuíferos, y el control de la escorrentía superficial
Además de proporcionar una fuente de ingresos para cientos de miles de personas en la región, los alcornocales son uno de los ecosistemas de mayor valor en términos de biodiversidad en Europa, albergando algunas de las especies animales más emblemáticas y amenazadas de los ecosistemas mediterráneos, como el águila imperial, la cigüeña negra o el lince ibérico. Asimismo, su adecuada gestión aporta valiosos servicios ambientales como la conservación del suelo, la protección contra el cambio climático y la desertificación, la fijación de carbono, la recarga de acuíferos, y el control de la escorrentía superficial


