Causas

El origen del cambio climático

El cambio climático es síntoma de un planeta enfermo. La huella que los seres humanos dejamos sobre la Tierra es cada vez más extensa y profunda. Podemos considerar el cambio climático como la fiebre de la Tierra. Para combatirla no basta con remedios paliativos que coyunturalmente reduzcan el aumento de temperatura, se necesitan además medidas estructurales que incidan en las causas.

El cambio climático está provocado por un incremento de la concentración de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en la atmósfera, que ocasiona que un mayor porcentaje de los rayos del sol queden “atrapados” en la misma produciendo así una subida de temperatura a nivel global. El principal de los GEI emitidos a la atmósfera por el ser humano es el dióxido de carbono (CO2) que resulta como consecuencia de la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) utilizados para la producción de energía y el transporte. Otros GEI son el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O), clorofluorocarburos (CFC) y compuestos perfluorados.

Las actividades humanas han provocado un aumento de las concentraciones de CO2 en la atmósfera sin precedentes en los últimos 650.000 años.
Este aumento se debe principalmente al uso de combustibles de origen fósil, aunque también existe una aportación menor por los cambios en el uso de la tierra, como puede ser la deforestación o la pérdida de terrenos agrícolas.

¿Qué sectores generan mayor cantidad de GEI?

Cambio climático / ©: Ju nwam Lee y Seung Noom Nam (Corea del Sur)
Cambio climático
© Ju nwam Lee y Seung Noom Nam (Corea del Sur)

RELACIÓN ENTRE MODELO ENERGÉTICO Y CAMBIO CLIMÁTICO

El cambio climático y la producción y consumo de energía procedente de combustibles fósiles están estrechamente relacionados, de manera que para reducir las emisiones de CO2 es necesario cambiar el modelo energético. Combatir el cambio climático requiere una transición urgente hacia un modelo de desarrollo sostenible basado en la eficiencia y en la equidad, así como en la apuesta decidida por las energías renovables.

El cambio climático es un desafío, pero puede ser una oportunidad para abordar un verdadero desarrollo sostenible. Las medidas de ahorro y eficiencia, así como las energías renovables, favorecen un desarrollo autóctono y disminuyen la dependencia exterior.