El efecto invernadero es un fenómeno natural que permite la vida en la Tierra. Es causado por una serie de gases que se encuentran en la atmósfera provocando que parte del calor del sol que nuestro planeta refleja quede atrapado manteniendo la temperatura media global en +15 º C en lugar de -18 º C.
Sin embargo, desde hace más de una década científicos de todo el mundo empezaron a alertar de que la tierra se estaba calentando a un ritmo sin precedentes. El clima siempre ha variado, el problema del cambio climático es que en el último siglo el ritmo de estas variaciones se ha acelerado mucho, y la tendencia es que esta aceleración va a ser exponencial si no se ponen medidas. Al buscar la causa de esta aceleración se encontró que existía una relación directa entre el calentamiento global o cambio climático y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provocado por las sociedades humanas industrializadas. Cuando se establecen modelos de la evolución esperada de las temperaturas ateniéndose solamente a causas naturales y otros solamente a causas antrópicas (causadas por el hombre) y se comparan con los datos reales de la evolución de las temperaturas en los últimos dos siglos, se observa que el aumento experimentado de las temperaturas no puede explicarse por causas naturales mientras que se aproxima bastante al modelo debido a factores antrópicos, y la correlación es máxima cuando se consideran tanto las causas naturales como las antrópicas