Amenazas


Las amenazas provocadas por el hombre directas a la biodiversidad frecuentemente se agrupan bajo 5 categorías: pérdida, fragmentación o cambio de hábitat (especialmente debido a la agricultura), sobreexplotación de especies (especialmente debido a la pesca y a la caza), contaminación, diseminación de especies o genes invasores, y cambio climático.

Estas cinco amenazas se derivan, en última instancia, de la demanda de la humanidad sobre la biosfera –la producción y el consumo de los recursos naturales para obtener alimentos y bebidas, energía o materiales, y la eliminación de productos de desecho asociada con el consumo– o del reemplazo de ecosistemas naturales por pueblos, ciudades e infraestructuras. Además, el flujo masivo de bienes y personas alrededor del mundo se ha convertido en un vector para la diseminación de especies foráneas y enfermedades.

  • Pérdida, fragmentación o cambio de hábitat
El hábitat natural se pierde, fragmenta o altera mediante su conversión para la siembra de cultivos, el pastoreo, la acuicultura y el uso industrial o urbano. Los sistemas fluviales se regulan y alteran para establecer sistemas de riego, hidroeléctricas o regulaciones de flujos. Los ecosistemas marinos, en particular el lecho del mar, se degradan por la pesca de arrastre, la construcción y las industrias extractivas.

  • La sobreexplotación de las poblaciones de especies silvestres...
es el resultado de la cosecha o destrucción de plantas o animales para alimento, materiales o medicina, a una tasa que supera la capacidad reproductiva de las poblaciones. Esta ha sido la amenaza dominante para la biodiversidad marina, y la pesca excesiva ha devastado muchas reservas de peces comerciales. La sobreexplotación también es una grave amenaza para muchas especies terrestres, particularmente los mamíferos que habitan los bosques tropicales que son cazados por su carne. La cosecha excesiva de madera y leña también ha conducido a la pérdida de bosques y sus poblaciones asociadas de plantas y animales.

  • Las especies invasoras...

son llevadas de una a otra parte del mundo en forma deliberada o involuntaria y se convierten en competidores, depredadores o parásitos de especies autóctonas. Son responsables de las disminuciones de muchas de las poblaciones de especies nativas. Esto reviste especial importancia en el caso de las islas y los ecosistemas de agua dulce, donde estas especies invasoras son consideradas la principal amenaza para las especies endémicas.

  • La contaminación...
es otra causa de la pérdida de la biodiversidad, particularmente en los ecosistemas acuáticos. La excesiva carga de nutrientes como resultado del uso creciente de fertilizantes nitrogenados y fosfatados en la agricultura causa el agotamiento del oxígeno. La contaminación con productos químicos tóxicos a menudo surge del uso de plaguicidas en los cultivos o en la acuicultura, al igual que de los desechos industriales y de la minería. La concentración cada vez mayor de dióxido de carbono en la atmósfera está causando la acidificación de los océanos, lo cual probablemente tendrá un efecto generalizado, particularmente en los organismos constructores de conchas y arrecifes.

  • El cambio climático...

es potencialmente, la mayor amenaza para la biodiversidad en las próximas décadas. Se ha sentido de manera temprana su impacto en los ecosistemas polares y montanos así como costeros y marinos, tales como los arrecifes coralinos. Es difícil predecir el impacto futuro a escala local, pero cualquier ecosistema puede ser susceptible a los cambios de temperatura o de los patrones climáticos.

 Estos generadores de la pérdida de la biodiversidad tienen como origen las demandas de la humanidad de alimentos, agua, energía y materiales.

Se pueden considerar en términos de producción y consumo de cultivos agrícolas, carne y productos lácteos, pescado y mariscos, madera y papel, agua, energía, transporte, y tierra para pueblos, ciudades e infraestructura.

En la medida en que crece la población mundial y la economía, aumentan las presiones que se ejercen sobre la biodiversidad.