WWF España - Amenazas para el lince

Amenazas para el lince

Lince ibérico / ©: Programa de Conservación Ex-situ del Lince Ibérico
Lince ibérico
© Programa de Conservación Ex-situ del Lince Ibérico
ATROPELLOS: solo en 2013 murieron 14 individuos, lo que supone un 5% de la población. En lo que va de 2014 ya han muerto atropellados otros 6 individuos. Además del problema directo que supone tantas muertes, el problema se agrava ya que la mayoría de estos individuos son linces dispersantes en búsqueda de nuevos territorios y que podrían haber creado nuevas poblaciones.

FURTIVISMO: Aún hay gente que continúa poniendo trampas para matar animales y que no distinguen a qué animal matan, como cepos y lazos. Por desgracia no son pocos los casos detectados en los últimos años.

ALIMENTO: el lince se alimenta básicamente de conejo, que representa el 98% de su dieta, y, aunque puede sobrevivir comiendo otras presas, para criar necesita  buenas poblaciones de conejo. Por desgracia el conejo no es muy abundante en las zonas de monte, donde el lince encuentra protección para cría, además las enfermedades están diezmando las poblaciones de conejo, por lo que cada vez son menos las áreas óptimas para nuestro felino.

Hay una diversidad de factores que amenazan al lince y que podrían llevarlo a la extinción si no les ponemos solución. Estos factores pueden agruparse en tres grandes grupos, ALIMENTO, HÁBITAT, MORTALIDAD.


El problema del CONEJO
Dentro del problema de alimento la estrella es el conejo. Para que las hembras críen en condiciones, es necesaria unas densidades altas de conejo. Sin embargo, los cambios de uso del suelo y las enfermedades han mermado las poblaciones de conejo desde los años 50 y hoy en día se calcula que apenas llegan a un 10% de lo que fueron, por lo que su escasez es una gran amenaza.

Hábitat amenazado
Afectando no sólo al conejo sino también al mismo lince, nos encontramos con graves problemas de pérdida de hábitat. El habitat idóneo para estas especies es un ecosistema mediterráneo en mosaico, con pequeñas parcelas con siembras o pastos naturales, salpicadas de zonas de matorral, lo que proporciona a ambas especies zonas de alimentación y protección. Sin embargo, el abandono rural y la intensificación agraria han generado dos procesos aparentemente contradictorios. En las zonas de monte cada vez hay más matorral y escasea el alimento y en las zonas agrícolas no quedan apenas zonas con matorral ni refugio, por lo que cada vez hay menos hábitat óptimo para estas especies.

Esto, a su vez, ha generado un proceso de fragmentación. Los parches de hábitat óptimo cada vez son más pequeños y están más alejados, lo que dificulta que los individuos se muevan de una población a otra, generando a la vez un problema de endogamia que puede llevar a enfermedades genéticas y malformaciones.

La amenaza de los atropellos
Entre las causas de mortalidad destacan los atropellos con cifras récord en 2013, año en el que murieron atropellados 14 linces, casi un 5% de la población. Esta causa de mortalidad es la más fácil de detectar, pero los animales que se encuentran marcados con collares han puesto de relieve la importancia de otras dos causas que pueden ser aún más preocupantes.

Por un lado, la mortalidad causada por métodos de control de predadores: en los últimos años, varios individuos han muerto en Andalucía en lazos y cepos, métodos prohibidos desde hace años. En Castilla la Mancha, pese a no haber población estable, ya ha muerto un lince en una caja trampa, un método que estaba permitido en aquel momento.

Actualmente, en varias comunidades autónomas se están homologando diversos métodos de control de predadores, lo cual es muy preocupante ya que estos métodos han sido la principal causa histórica de desaparición de la especie de la mayoría de su área de distribución.

Enfermedades
Por último, las enfermedades constituyen una causa importante de mortalidad aunque menos conocida. La perdida de diversidad genética (fruto de la endogamia) ha hecho que nuestros linces sea más débiles frente a las enfermedades. Diversos brotes de leucemia felina han puesto en la cuerda floja a la especie, y diversas enfermedades que circulan por las poblaciones de animales silvestres son una amenaza potencial para la especie.