WWF asume una definición de AMP como: Cualquier zona marina y costera definida bajo legislación para proteger sus ecosistemas, procesos ecológicos, hábitats y especies que pueden contribuir a la recuperación de los recursos sociales, económicos y culturales.
Áreas Marinas Protegidas
¿Qué son las AMP?
Las áreas marinas protegidas (AMP) son muy recientes si se comparan con las existentes en el medio terrestre, y especialmente tardía es la conciencia sobre la necesidad de establecer figuras de protección en nuestros océanos. Algunos países establecieron sus primeras AMP hace ya varias décadas y en 1997 existían cerca de 4000 AMP en más de 80 países, siendo la más extensa de todas ellas la Gran Barrera de Coral australiana.
Con las AMP se pretende proteger, conservar y restaurar especies, hábitats y procesos ecológicos que como resultado de diversas actividades humanas se han visto afectados. Del mismo modo, y actuando con cautela, pretenden prevenir la degradación futura y el daño a especies, hábitats y procesos ecológicos aún no estudiados o desconocidos.
Una vez declarada un AMP, de poco o nada sirve tener un mapa de vivos colores delimitando su extensión si no existen planes de gestión que integren las premisas adecuadas para protegerla. Según hemos estimado en WWF el 80% de las AMPs del mundo no están bien gestionadas, limitando su protección meramente a su denominación.
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WWF asume una definición de AMP como: Cualquier zona marina y costera definida bajo legislación para proteger sus ecosistemas, procesos ecológicos, hábitats y especies que pueden contribuir a la recuperación de los recursos sociales, económicos y culturales.
WWF y la protección de nuestros mares
El mar está lleno de tesoros, la mayoría desconocidos. Pocos saben que los corales no sólo se encuentran en los trópicos. En las zonas profundas de nuestros océanos podemos descubrir auténticos jardines de coral que nada tienen que envidiar a sus parientes tropicales. Estas bellas colonias tienen un crecimiento extremadamente lento, apenas unos milímetros al año, pero pueden formar arrecifes de miles de kilómetros. Por ejemplo, en el banco de Galicia o al norte de Gran Canaria podemos encontrar arrecifes vivos de estas características.
También en WWF trabajamos con otros tesoros que no viven en el fondo. En el mar abierto habitan depredadores (tiburones, cetáceos, túnidos...) que condicionan todo el ecosistema. Son los grandes migradores de los océanos y las víctimas de una pesca industrial que ha provocado, en la última mitad del siglo XX, una drástica reducción de las poblaciones de especies tan fundamentales para el mantenimiento del ecosistema como el pez espada, el atún, el bacalao o la merluza.
