Problemas

Ecosistemas seriamente amenazados

La superficie de bosques está desapareciendo a un ritmo vertiginoso, el equivalente a 40.000 campos de fútbol al día. Hemos perdido dos tercios de los bosques del planeta en los últimos 10.000 años y seguimos perdiendo bosque mediante talas ilegales o transformación para cultivos intensivos de soja y aceite de palma.
La explotación forestal también ha causado importantes cambios en los bosques. En la actualidad, el 5% de la superficie forestal mundial son plantaciones forestales, una superficie que ha venido incrementándose durante la pasada década a un ritmo medio de 3,1 millones de hectáreas al año, de los que la mitad se deben a la conversión de masas naturales.
Si a este panorama sumamos la situación de ausencia de gestión forestal de los bosques, los incendios forestales, el problema de las talas ilegales y su comercio asociado y el desarrollo urbanístico, podemos comprender que los bosques, con carácter general, están seriamente amenazados.

En España, la fotografía forestal está caracterizada básicamente por la explotación intensiva de eucalipto y pino en las zonas de influencia atlántica y montana, y el abandono e infrautilización de los productos y servicios ambientales, culturales y sociales de los montes más mediterráneos. Tanto en uno como en otro caso, destaca la carencia de planificación territorial y la ausencia de gestión forestal, de hecho menos del 13% de la superficie forestal cuenta con un documento de gestión tal y como demanda la Ley de Montes, ni siquiera los incluidos en espacios de la Red Natura 2000.

En España apenas queda el 20% de las masas forestales originales. Cada verano el fuego arrasa una superficie media de 150.000 hectáreas a la vez que el 20% del territorio nacional sufre riesgos extremos o altos de erosión, un panorama nada positivo para asegurar la mejora de nuestras masas forestales.
 / ©: WWF-Canon/ Zig Koch
Incendio en el Amazonas
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