Los buitres negros Peñalara y Escobalón continúan en peligro por sus visitas al vertedero de Ávila | WWF España

Los buitres negros Peñalara y Escobalón continúan en peligro por sus visitas al vertedero de Ávila

Publicado el
20 octubre 2015
WWF actualiza  las rutas que están siguiendo los buitres negros estudiados dentro del proyecto ‘Lucha contra el veneno: acciones clave’, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Peñalara y Escobalón sobrevuelan el centro peninsular, en concreto, Madrid, Ávila y Segovia, con pequeñas incursiones de uno de ellos en el norte de Toledo. La organización alerta de que ambos ejemplares continúan en riesgo por el grave peligro que suponen las visitas en busca de alimento al vertedero de Ávila, donde ya han aparecido varios buitres muertos. WWF sigue  de cerca sus movimientos para actuar con rapidez si se detecta alguna anomalía.

Una de las líneas del proyecto ‘Lucha contra el veneno: acciones clave’, que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente es la mejora de la prevención y eliminación del uso de cebos envenenados mediante el marcaje y seguimiento  con emisores GPS de ejemplares de especies muy sensibles al envenenamiento, como los buitres negros. Se trata de una de las especies más sensibles al veneno y de la que WWF ha podido recoger información de 410 ejemplares envenenados en seis comunidades autónomas  entre 1990 y 2009.
 
Este seguimiento continuado que WWF realiza con el apoyo técnico de GREFA permite intervenir con rapidez en caso de incidencia y ya ha posibilitado detectar y sancionar graves casos de uso ilegal de cebos envenenados de especies, como el buitre negro, de la que apenas quedan 1.500 parejas en España y que representan más del 80% de la población europea. La organización recuerda que  el envenenamiento con cebos ilegales es su principal causa de mortalidad.
 
Gracias a los emisores GPS de los buitres Peñalara y Escobalón, se sabe que en el mes de septiembre Escobalón visitó  tres días el vertedero de Ávila , mientras que Peñalara tiene menos apego a este lugar y solo lo hizo un día en septiembre, asimismo ninguno de los dos lo ha hecho en lo que va de octubre. Como se ha podido confirmar, estas vistas suponen un grave riesgo, ya que en este lugar se encontraron el pasado mes de julio los cadáveres de seis buitres presuntamente intoxicados (ver noticia)  y posteriormente otro más se encontró muerto cerca de su nido- donde su pollo también estaba muerto-  tras haber visitado el vertedero. 
 
Este tipo de envenenamientos no intencionados en vertedero se producen  al consumir animales o restos de animales que contienen sustancias tóxicas. Un ejemplo de ello son los recientes datos recogidos en Aragón de alimoches intoxicados con productos que se utilizan para sacrificar perros o gatos en clínicas veterinarias. Los cadáveres de estos animales domésticos en muchas comunidades autónomas están  llegando a los vertederos de basuras urbanas y pueden quedar a disposición de los buitres. Además, los buitres pueden consumir plásticos y todo tipo de restos peligrosos.
 
El problema de la alimentación de los buitres en vertedero se incrementó a partir de la recogida obligatoria de cadáveres de ganadería en el campo al inicio de la pasada década. A pesar de que en Castilla y León ya se permite desde 2013 el abandono de cadáveres a explotaciones de ganado extensivo autorizadas en las llamadas ZEPAEN (Zonas Especial Protección para Alimentación de Aves Necrófagas), los buitres se han acostumbrado a visitar los vertederos como fuente predecible de alimento. WWF considera que es necesario revisar y mejorar la eficacia y aplicación de esta normativa de abandono de cadáveres y adoptar medidas que impidan el acceso de carroñeras a los vertederos.
 
WWF está realizando, en el marco de este proyecto y con el apoyo técnico de GREFA, el seguimiento de estos dos buitres durante todo el presente año. Las evoluciones de ambos ejemplares pueden seguirse en la web del proyecto (http://www.wwf.es/luchaveneno).
 
En las próximas semanas está previsto en el marco de este proyecto el marcaje de otros dos ejemplares de especies altamente sensibles al uso del veneno, como el águila imperial para proceder a su seguimiento.
 
Más información sobre los buitres marcados
 
Peñalara tiene ocho años y desde 2011 forma parte de esta investigación que permite conocer su comportamiento y aspectos clave de su biología, además de ser un abanderado  de la lucha contra el veneno.  Según los datos de su GPS, el buitre se instaló en el Parque Nacional de Guadarrama, después visitó otras colonias de su misma especie situadas en el sur de Salamanca y el norte de Cáceres y ahora ha vuelto a Guadarrama, donde se ha reproducido. Además, lo datos muestran que para su alimentación utiliza preferentemente las provincias de Segovia y Madrid. 

Escobalón tiene seis años y nació en la Zepa 56 ‘Encinares de los ríos Alberche y Cofio’, en Madrid. Desde entonces, ha volado por Galicia y Portugal, además de Toledo y Ávila para volver de nuevo cerca de Madrid este año. En concreto, este año  ha criado  en la reserva natural abulense del Valle de Iruelas, desde donde se desplaza regularmente a la zona del Parque Natural del río Guadarrama en  la Comunidad de Madrid para alimentarse. Como curiosidad, WWF destaca que la distancia máxima a la que se ha desplazado desde su nido ronda los 70 km y durante este periodo reproductor ha recorrido casi 4.000 km en busca de alimento. 
 

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