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Informe tiburón

España y Portugal se convierten en el centro neurálgico del comercio europeo de tiburones

Tras España y Francia, Portugal es el tercer país europeo que más captura tiburones y rayas.

España y Portugal se han convertido en un verdadero centro neurálgico mundial en torno al cual se concentra el comercio europeo de tiburones. Portugal es el tercer país de la UE con mayor número de capturas de tiburones y rayas, después de España y Francia, donde se capturan hasta 1,5 millones de estas especies al año. La consecuencia de una mala gestión pesquera arroja datos alarmantes: 50 de las 117 especies de tiburones y rayas de las aguas portuguesas están amenazadas por la sobrepesca y las capturas accidentales, revela el nuevo informe. 

Los Estados miembros de la UE tienen la segunda cuota más alta de capturas de tiburones y rayas registradas en el mundo, alrededor del 18% de las capturas mundiales, según datos de 2018. España juega un papel protagonista ya que es el segundo país con mayores capturas de tiburones, en la última década, sólo superado por Indonesia y, además, es el segundo mayor importador y el primer exportador de tiburones y rayas del mundo.

Según el informe, la península Ibérica se ha convertido en una gran centro de intercambios comerciales de tiburones y rayas, especialmente en fresco. De hecho, tres cuartas partes de las exportaciones portuguesas de carne de tiburón congelada y toda la carne fresca van a España y el 35% de la carne congelada y todas las importaciones de carne fresca proceden de nuestro país. 

Un intercambio que no ha parado de crecer, desde 2012 las exportaciones de carne de tiburón a España han aumentado un 73% y las importaciones se han duplicado en el segmento de congelados. Además, hay desembarcos directos de palangreros portugueses en puertos españoles, especialmente en Vigo, principalmente de especies pelágicas. Estos desembarcos no se registran en estadísticas nacionales portuguesas, lo que complica el análisis del comercio y muestra que los desembarcos nacionales  están muy infravalorados.

Para hacer frente a la sobrepesca, la UE adoptó hace más de una década el Plan de Acción Regional para los Tiburones y las Rayas para garantizar la conservación y gestión de los tiburones y su uso sostenible a largo plazo. Sin embargo, la notificación transparente de las capturas accidentales, así como la notificación de las capturas, los desembarcos y el comercio de tiburones y rayas a nivel de especie y la gestión adecuada de las pesquerías de tiburones y rayas, ha sido un problema constante en la UE. Esto supone que las cifras reales a menudo seguirán siendo desconocidas hasta que se adopten mejores herramientas y prácticas, como la cobertura adecuada de observadores, la identificación y el registro adecuado en el diario electrónico de abordo o el uso de cámaras a bordo para registrar las capturas en las pesquerías de alto riesgo.

Recientemente, el Parlamento Europeo dio un paso adelante al afirmar la necesidad de recoger obligatoriamente los datos de todas las capturas accidentales en los cuadernos de pesca y de que todos los Estados miembros informen de forma transparente mediante la publicación de su información pesquera. Sin embargo, el hecho de que los eurodiputados no ordenen el uso de la monitorización electrónica remota (es decir, cámaras a bordo) para obtener registros precisos, sobre todo en las flotas con alto riesgo de captura de especies sensibles y protegidas, socava la eficacia de los datos de los diarios de pesca. 

Consideramos urgente aplicar eficazmente la Política Pesquera Común, y la nueva legislación para cumplir con las estrategias europeas de biodiversidad y de la granja a la mesa. De estas medidas cruciales depende cambiar el destino de los tiburones y rayas europeos y, en definitiva, la salud de nuestros mares, que es la nuestra. Para ello necesitamos la colaboración de todas las partes implicadas a la hora de identificar y aplicar soluciones efectivas. 

En la actualidad, se han registrado más de 1.200 especies de tiburones, rayas y quimeras. Estas especies desempeñan un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas marinos y, por tanto, para las personas que dependen de un océano sano y resistente. Sin embargo, a pesar de su importancia, se calcula que cada año mueren 100 millones de tiburones y rayas a causa de la pesca y las capturas accidentales en todo el mundo. Como resultado, el 36% de las especies del mundo están actualmente amenazadas. A nivel europeo, la situación es aún peor, especialmente en el Mediterráneo, donde más de la mitad de las especies mediterráneas están amenazadas.

Un ejemplo ilustrativo de la falta de gestión es el marrajo dientuso que desaparece del Atlántico norte, capturado fundamentalmente por España y Portugal hasta 2020. La nula gestión en el pasado ha supuesto tener que tomar medidas desesperadas de última hora e insuficientes por parte de ICCAT. Así como su protección por el convenio de comercio internacional de especies amenazadas CITES.

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