What would you like to search for?

Muévete por la ciudad sin "malos humos"
© WWF

Clima y energía: movilidad sostenible

El coche ya no es el "rey" de la ciudad. 

Reducir la huella ecológica de las ciudades es un deber que pasa en gran parte por cambiar la manera de desplazarnos por ellas. 

Usar el coche privado a diario es para muchos lo normal, como se dice coloquialmente "¡la gente usa el coche hasta para ir a por el pan!".  El vehículo privado sigue siendo el "rey" de la ciudad: tras una leve reducción en los años más duros de la crisis, la venta de vehículos ha vuelto a crecer (el parque automovilístico ha alcanzado en 2015 los 28M de vehículos)

Los datos son aplastantes, ¡es un disparate!: el transporte urbano consume energía y es contaminante. Es el sector que más energía consume en España con un 39% del total; y las emisiones rondan los 84 Millones de tCO2eq (toneladas de CO2 equivalentes), lo que supone el 24% de las emisiones nacionales. El 95% consisten en emisiones de transporte por carretera. El transporte urbano representa hoy en día el 40% del consumo energético del sector del transporte nacional.

Las ciudades para las personas

Otro modelo de movilidad más limpio, eficiente e inclusivo es posible.

Los viajes en vehículo privado no deberían superar el 10% de los viajes y la ocupación de las calles para el transporte motorizado no debería superar al 25%, mientras el resto de la ciudad (por lo menos un 75%) debería quedar libre para el ciudadano. Hay muchas opciones: bicicleta tradicional o eléctrica, patinetes y patines, coches compartidos, transporte público, coches y motos eléctricas...y por supuesto: ¡TUS PIES! 

Barreras sociológicas, psicológicas y urbanísticas a derribar

Sabemos que no es fácil, muchas son las barreras a derribar: la hegemonía del coche es una herencia cultural, urbanísticamente las ciudades están pensadas para ellos, o puede que te de miedo ir en bici, o que no quieras sudar, incluso puede que tu casa no esté bien comunicada con transporte público, o que tengas que llevar a los niños al colegio antes de ir a trabajar. Muchas, muchas, muchas barreras, inercias y miedos tienen que tirarse para un cambio de modelo. Desde WWF trabajamos para que los Ayuntamientos pongan las facilidades para que los ciudadanos hagan uso de estas nuevas alternativas sin renunciar a su comodidad, pero también depende de cada uno cambiar sus hábitos y vencer la inercia y la pereza al cambio. 

El ciudadano quiere recuperar su espacio, su aire, y su salud y de hecho ya ha empezado a hacerlo gracias a diferentes iniciativas ciudadanas, empresariales e institucionales que ofrecen alternativas de transporte más "verde".

Contenido relacionado. Cambio climático
HAZTE SOCIO
HAZTE SOCIO