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Objetivo: reducir nuestra huella

La huella ecológica de la humanidad es superior a la biocapacidad de la Tierra

© Shutterstock / Gorlov-KV / WWF

¿Qué es la huella ecológica?

¿Cómo se produce? ¿Cómo la podemos reducir? 

¿Has oído hablar del Antropoceno? Pues secillamente habla de cómo el paso del ser humano por el planeta ya es evidente. En tiempos pasados, la contaminación y otras presiones desembocaron, sobre todo, en el deterioro de los ambientes locales, pero hoy, ya hemos forzado a escala planetaria los límites de la resiliencia de la naturaleza. 

La huella ecológica de la humanidad es superior a la biocapacidad de la Tierra. Es decir, vivimos "a crédito" , como si tuviéramos 1,7 planetas a nuestra disposición. Tenemos una deuda ecológica, un déficit que se va acumulando años tras años, hasta la bancarrota.

Pero desarrollemos un poco más el concepto de la "Huella Ecológica"  para entenderla bien. 

Huella es la medida del impacto de las actividades humanas sobre la naturaleza, representada por la superficie necesaria para producir los recursos y absorber los impactos de dicha actividad

Tanto la biocapacidad como la Huella Ecológica se expresan en una misma unidad: hectáreas globales (hag). 

Esta superficie suma la tierra productiva (o biocapacidad) necesaria para los cultivos, el pastoreo y el suelo urbanizado, zonas pesqueras y bosques el área de bosque requerida para absorber las emisiones de CO2 de carbono que los océanos no pueden absorber. 

  • La huella forestal mide la demanda de bosques para el suministro de combustibles, pulpa y productos de madera. 
  • La huella de pastoreo, que mide la demanda de pastizales para criar ganado para producir carne, lácteos, cuero y lana. 
  • La huella de las zonas de pesca mide la demanda de ecosistemas de aguas marinas y continentales necesaria para el suministro de peces. 
  • La huella de las tierras de cultivo mide la demanda de tierra necesaria para producir alimentos y fibra destinados al consumo humano, alimentar el ganado, cultivos oleaginosos y producción de caucho. 
  • La huella del suelo urbanizado mide la demanda de áreas biológicamente productivas utilizadas para levantar infraestructuras de transporte, vivienda y estructuras industriales.
  •  La huella de carbono es la más importante, el 60% de nuestra huella es de carbono, y mide las emisiones de carbono procedentes de la quema de combustibles fósiles y la producción de cemento.


Y si esta huella ecológica se compara con la Biocapacidad, es decir, la capacidad del planeta de regenerar los recursos naturales que estamos demandando, como se ve en esta gráfica, consumimos mucho más de lo que somos capaces de producir: la Huella ecológica se ha multiplicado por tres entre 1961 y 2022 y la biocapacidad ha disminuido un 50%.

 

La huella ecológica por países es desigual

La Huella Ecológica es una medida de la demanda humana de recursos naturales, muy desigual como podéis imaginar, dependiendo del lugar del mundo al que miremos.

Este consumo insostenible nos lleva a consumir los recursos del Planeta antes de que termine un año año.  Este día se conoce como Overshoot Day (por su nombre en inglés). Y cada año llega antes. En 2022 para finales de julio, la humanidad ya había consumidor lo que el Planeta es capaz de regenerar en un año.

Por supuesto, no todos los países demandan tantos recursos como otros, y la huella que produce cada país es diferente.  La huella ecológica por persona es el resultado de la huella ecológica de un país dividida por su población. 

Para vivir con los recursos disponibles de nuestro planeta, la huella ecológica de la humanidad debería ser menor que la biocapacidad de la Tierra, que es actualmente de 1,6 hectáreas globales por persona.

Si la huella ecológica de un país es de 6,4 hectáreas globales por persona, sus habitantes están pidiendo a la naturaleza cuatro veces más alimentos, fibras, zonas urbanas y absorción de carbono de las disponibles en el planeta por persona.

En el gráfico puedes ver el consumo por país. 

Qué actividades humanas afectan más al incremento de esta huella?

El sistema de producción de alimentos. 

El mayor causante de la pérdida de biodiversidad es la forma en que utilizamos la tierra y el mar. Solo podemos comer carne y otros productos de origen animal en los niveles que nuestro planeta es capaz de soportar, es decir, solo si se producen de manera sostenible; de lo contrario, estaríamos arriesgando el futuro.

La forma en que producimos lo que comemos está degradando rápidamente nuestro planeta, siendo la causa del 70 % de la pérdida de biodiversidad en la tierra y el 50 % en el agua dulce, y responsable de alrededor del 30 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. 

Además, la cantidad que comemos hoy no es bueno tampoco para la salud de las personas y genera grandes injusticias: ¡mientras 800 millones de personas pasan hambre, más de dos mil millones sufren sobrepeso! 

Por último, debes saber que algunos alimentos son peores que otros para la salud del planeta. La carne, por ejemplo, se consume por encima de lo que es saludable. Te lo contamos en profundidad. 

Las emisiones resultantes de un modelo energético basado en la quema de comubustibles fósiles:

En cuanto al uso de la energía, aunque ya estamos ante un proceso imparable de transición energética tras los Acuerdos de París y la guerra de Ucrania y la crisis energética asociada, hay que insistir en la necesidad de apostar por el ahorro, la eficiencia y las renovables como único modelo para luchar contra el cambio climático. 

Las sociedades modernas han basado durante décadas su modelo de desarrollo en un modelo de combustibles fósiles. Con independencia del nivel de ingresos, los países están siguiendo a diferente ritmo un patrón de desarrollo similar, caracterizado por la transición de las economías agrarias (basadas en la biomasa) a las industrializadas (basadas en los combustibles fósiles).            

Más sobre la huella ecológica

Accede al Informe Planeta Vivo para obtener más datos sobre este concepto. 

Acceder al Informe Planeta Vivo

¿Qué podemos hacer para reducir la huella ecológica?

Para contrarrestar esta tendencia insostenible, hay que mejorar de forma urgente la manera en que producimos, escogemos y consumimos los recursos naturales, sobre todo en los campos de la alimentación y la energía. Los datos del informe IPV así lo demuestran. 

Es trabajo de todas las personas reducir la huella. Sin embargo, como hemos visto, el sistema alimentario y energético suponen gran parte del problema por lo que hablamos de cambios a gran escala. Únete a WWF y ayúdanos a cambiar el modelo.

Si quieres hacer algo desde tu día a día para reducir tu huella, puedes ver algunos consejos. 

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