El cultivo de fresa en Doñana | WWF España

DOÑANA: POR UNA AGRICULTURA COMPATIBLE CON LA CONSERVACIÓN

© Jorge Sierra / WWF

La agricultura no es el problema, lo son las malas prácticas: cultivos bajo plástico y pozos ilegales

Llevamos años alertando del grave problema ambiental derivado del mal uso del agua y del suelo en los cultivos bajo plástico que han proliferado indiscriminadamente en los últimos 30 años en torno al Parque Nacional de Doñana.

El fresón y otros frutos rojos se han convertido en uno de los principales cultivos en cuanto a superficie e incidencia en la economía de la zona, aunque también en lo referente a afecciones ambientales e impacto sobre la calidad y cantidad del agua disponible para los humedales.

Más de 1.000 pozos ilegales están dejando el acuífero de Doñana al borde del colapso. 

Desde 2004, WWF viene desarrollando un activo trabajo en la zona, denunciando las ilegalidades y proponiendo soluciones: trabajando con administraciones, agricultores, comercializadores y supermercados europeos

Como herramienta para intentar solucionar el problema, la Junta de Andalucía aprobó en diciembre de 2014, con el apoyo del sector agrícola y tras siete años de trabajo, el denominado Plan Especial de ordenación de las zonas de regadíos ubicadas al norte de la Corona Forestal de Doñana.

Bajo los estándares de WWF, el plan es mejorable, pero también sabemos que este Plan es el único instrumento que puede poner orden en el caos de cultivos existente alrededor de Doñana, dar seguridad jurídica al sector y asegurar la conservación del agua de la que dependen el futuro de la propia actividad agrícola en la zona y de los ecosistemas de Doñana.

Sobre los criterios del Plan, WWF elaboró un informe con objeto de determinar qué superficie de regadíos tendría que ser eliminada (por su puesta en riego con posterioridad a 2004 y 1992 para las fincas situadas en Monte Público), por encontrarse en zona protegida (zona A, de Especial Protección de los Recursos Naturales, según el POTAD) o por no haberse regado durante más de tres años consecutivos, tal y como se establece en la propia normativa del Plan Especial. Según los cálculos de WWF, al menos 3.000 hectáreas de las más de 11.000 existentes deberían ser eliminadas. 

 

VER INFORME CARTOGRÁFICO

 

Ante el continuado crecimiento del regadío, WWF insta a las administraciones competentes, así como a los ayuntamientos, agricultores y asociaciones agrarias de la zona, a velar por el cumplimiento del Plan Especial y a denunciar nuevos crecimientos que ponen en riesgo el sector y la imagen de la agricultura en Doñana.

Desde WWF trabajamos también sobre el terreno desarrollando proyectos piloto y manuales para ayudar a los agricultores a que pongan en marcha prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente y que aseguren las sostenibilidad de su actividad a largo plazo, porque una cosa está clara: cuando el agua se agote, no sólo desaparecerá el humedal de Doñana, también la propia agricultura en la zona.  

Descarga el: Manual de buenas prácticas agrícolas en Doñana.

© Jorge Sierra / WWF
© Jorge Sierra / WWF
© Marc Fulgar by Unsplash

LOS MERCADOS EUROPEOS PUEDEN HACER MUCHO POR DOÑANA 

Trabajamos para mejorar los protocolos de compra de los supermercados e industria agroalimentaria europea, incluyendo criterios que permitan diferenciar a aquellos agricultores que cumplen con la normativa y se esfuerzan por mejorar sus prácticas de cultivo. Principalmente asegurando que tanto el uso del agua como del suelo son legales y, además, exigiendo el uso eficiente del agua, el buen manejo del suelo y la contribución al mantenimiento de la biodiversidad.

Desde que en 2007 WWF firmó el primer acuerdo con una cadena de supermercados, las empresas interesadas en mejorar sus protocolos no han parado de crecer. En la actualidad WWF colabora con la Sustainable Agriculture Initiative para que once empresas que se abastecen de fruta de Doñana exijan a sus proveedores la buena gestión del agua, el suelo y la biodiversidad, y les apoyen para conseguirla.  

Sin duda la implicación de los mercados y los cambios en los reglamentos de producción generarán un beneficio ambiental importante, además de favorecer a los agricultores legales frente a aquellos que hacen competencia desleal, al no tener autorizaciones para el suelo o el agua.
 

HAZTE SOCIO
HAZTE SOCIO