Informe Incendios forestales 2018 | WWF España

INFORME INCENDIOS 2018: EL POLVORÍN DEL NOROESTE

© Nuno Andre Ferreira EFE

2017 fue uno de los peores de la historia de la Península Ibérica en cuanto a los incendios forestales: más de medio millón de hectáreas ardieron, y lo que es peor, perecieron más de un centenar de personas en España y Portugal. 

El norte y centro de Portugal, Galicia, Asturias y León ardían simultáneamente, desbordando a los dispositivos de extinción, que se veían impotentes ante la virulencia de las llamas.

Ante esta terrible y repetida situación en el noroeste peninsular, nuestro informe anual sobre incendios forestales se ha centrado en la crítica situación del noroeste ibérico para analizar el problema y plantear soluciones a escala peninsular. Soluciones cuya aplicación es urgente para que los desastres del 2017 no se repitan nunca más.

España y Portugal tenemos que trabajar unidos contra esta plaga ambiental, económica y social, ya que el fuego no entiende de fronteras entre países. De hecho, este informe se ha elaborado de manera conjunta con la oficina de ANP-WWF Portugal, con quiénes estamos trabajando conjuntamente para lograr cambios en nuestros respectivos gobiernos. 

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Principales ideas del "Polvorín del Noroeste"

Si no tienes tiempo para leer el informe completo, aquí te dejamos un resumen, los principales datos extraídos, así como las conclusiones.

Algunos datos que dejan clara la gravedad del problema: 

ESPAÑA

  • En 2017, el número de grandes incendios en España aumentó casi un 200% respecto a la media de la última década.
  • Casi el 65% de los incendios se producen en el noroeste peninsular. Galicia concentra el 50% del total nacional de incendios, ¡unos 6.000 siniestros al año! 
  • ¿Por qué se produce un volumen tan brutal de siniestros? Los incendios intencionados suponen más de un 70% del total (la media nacional es del 55% ... un dato que también es bastante alto). Las quemas para abrir pastos al ganado o para eliminar la vegetación de las parcelas particulares son las casuísticas más habituales.  

FUEGO EN PORTUGAL

  • La superficie quemada en Portugal se multiplicó por cinco en  2017, respecto al mismo periodo, hasta 440.000 hectáreas.
  • Es el país europeo más afectado por los incendios y el cuarto del mundo que mayor superficie forestal ha perdido en lo que llevamos de siglo.
  • El pasado año, el 94% de los siniestros ocurrieron al norte del Tajo.


 

Hablemos de posibles soluciones:

Los "superincendios" no se apagan con más hidroaviones. 

Pedimos una estrategia ibérica contra el fuego, común para España y Portugal.

Los presidentes Pedro Sánchez (España) y Antonio Costa (Portugal) deben crear un “eje ibérico” contra los "superincendios" forestales.

Debemos trabajar en hacer menos vulnerable los paisajes al fuego, acabar con la impunidad de quienes provocan los incendios y combatir el cambio climático. Nuestra propuesta se basa en tres pilares:

  1. Una Estrategia ibérica de prevención de incendios que revitalice el territorio y lo haga menos vulnerable al fuego,
  2. Medidas contra la impunidad (se identifica a menos del 10% de los autores de incendios),
  3. Y acción frente al cambio climático.

Como parte de esta Estrategia Ibérica proponemos soluciones para atajar el problema del eucalipto. ¿Cómo? Haciendo una planificación territorial del eucalipto, ordenando estas plantaciones y también limitando su plantación. Se calcula que alrededor del 40% de la superficie de eucaliptales en Galicia está abandonada. Es urgente conocer las plantaciones que no tienen propietario e intervenir sobre estos monocultivos abandonados, promoviendo su sustitución por bosques autóctonos, más diversos y resistentes al fuego o incluso por mosaicos destinados al pastoreo o la agricultura extensiva.

Pero controlar y frenar el eucalipto no es suficiente, otra gran medida preventiva frente al fuego sería: identificar las áreas de alto riesgo de incendios (ZARIs) o promover la gestión forestal colectiva.

Sigue leyendo "El Polvorín del Noroeste". Descárgalo (en formato pdf)

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El fuego, un problema que no deja de crecer...

El fuego no es un problema reciente, pero sí es cada vez más grave. El tamaño en hectáreas de los grandes incendios forestales ha crecido un 25% (un incendio se considera un GIF - gran incendio forestal- si alcanza las al menos 500 hectáreas quemadas).  

2012 fue un año negro, con un verano caluroso y seco, y los incendios forestales fueron devastadores. ​2014 2013  fueron años de "tregua", un espejismo fruto de las favorables condiciones metereológicas. 2015 fue un año de repunte de incendios y en 2016 los grandes incendios dejaron una herida profunda en la Comunidad Valenciana y en la isla de La Palma (entre otros muchísimos lugares). 2017 ha sido el segundo peor año de esta década para los bosques. Las abundantes lluvias han dado una tregua en 2018, de momento. 

Los incendios forestales ya no son un problema estival, limitado al verano.

El cambio climático, con la correspondiente subida de temperaturas y las sequias prolongadas, traen consigo que la temporada de incendios se alargue, adelantándose a primavera y alargándose en otoño. De hecho, octubre fue el peor mes de 2017.

Por supuesto, el fuego no es un problema exclusivo del noroeste, es un problema nacional...y mundial.

Aunque como hemos visto, sí el noroeste es la zona de España con mayor volumen de siniestros y que más ha sufrido en 2017, no podemos olvidar que hace un par de años fue la Comunidad Valenciana la que sufrió episodios dramáticos.

Además, tanto el año pasado como este, EE.UU ha sido portada de los medios con terribles incendios que han arrasado California. Además, países del norte de Europa (como Inglaterra) están empezando a sufrir incendios simultáneos como históricamente había pasado en los países del área Mediterránea. El cambio climático tiene mucho que ver con esta nueva realidad. 

Superincendios, un terrible enemigo.

Con todo esto podemos decir que ha nacido una nueva generación de "superincendios" de alta intensidad, impredecibles e ingobernables para los cuerpos de extinción, que arrasan el medio natural y también viviendas y todo lo que se le pone por delante​.

Cuando se origina un incendio en zonas con cargas de combustible muy altas (normalmente resultado del abandono rural) y en días con condiciones meteorológicas adversas (viento, altas temperaturas...), el comportamiento del fuego puede ser tan extremo que no exista ninguna posibilidad para que los medios de extinción puedan controlarlo. En estas circunstancias adversas, el fuego únicamente podrá apagarse cuando cambien las condiciones meteorológicas o cuando llegue a una zona con vegetación menos inflamable. De ahí la importancia de crear bosques "resistentes" al fuego, que sirvan para frenarlo. Estos casos, en los que ningún esfuerzo resulta efectivo para los cuerpos de extinción, se conocen como “incendio fuera de la capacidad de extinción”.

Un enemigo "nuevo" exige políticas "nuevas"

Insistimos mucho en la prevención porque es la única manera real de combatir al fuego.

La política actual que lo fía todo a aumentar los medios de extinción no solucionará el problema. Los grandes incendios no se apagan con agua, sino con gestión forestal y planificación territorial. Solo reduciendo la vulnerabilidad del paisaje a la propagación de las llamas evitaremos que los GIF (grandes incendios forestales) devoren comarcas enteras. 

 

¿Quieres saber más? Consulta la completa biblioteca de informes sobre incendios de WWF España. 

Desde WWF llevamos años advirtiendo acerca de la tendencia destructiva de los grandes incendios forestales. Consulta los informes anteriores sobre incendios forestales para comprender en mayor profundidad la problemática, así como las soluciones propuestas.  En informes de años anteriores, además, podrás entender la problemática de los incendios con datos de todas las provincias españolas. El fuego no es un problema exclusivo del noroeste, es una lacra que se ha llevado por delante bosques y matorrales en todos los lugares de España. 

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