Los ciudadanos, implicados en la restauración de paisajes degradados de la Comunidad Valenciana | WWF España

Los ciudadanos, implicados en la restauración de paisajes degradados de la Comunidad Valenciana

Publicado el
06 marzo 2019
Crear humedales, renaturalizar el cauce de un río o recuperar bosques quemados son algunos ejemplos de restauración ecológica, la recuperación de ecosistemas degradados, dañados o destruidos, que se realizan en paisajes mediterráneos como los de la Comunidad Valenciana.

Se trata de medidas que ayudan a la naturaleza y ofrecen a la sociedad beneficios como la lucha contra el cambio climático, el control de inundaciones o la recuperación del valor estético de esos paisajes degradados. Sin embargo, la mayoría de las veces estas iniciativas no cuentan con el respaldo y la implicación de la población local, no consideran sus demandas, no están correctamente planificadas o no actúan sobre las áreas prioritarias.

 
Para mejorar esta situación, investigadores de la Universidad de Alicante, la Universidad de Barcelona, el Centro Tecnológico Forestal de Cataluña, la Fundación Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM), organismo dependiente de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, y WWF iniciaron en 2016 el proyecto ‘Recuperando nuestros paisajes (TERECOVA)’, con el objetivo de desarrollar herramientas para determinar dónde se debe restaurar a partir de procesos participativos, empezando por dos iniciativas piloto en la demarcación forestal de Enguera y en la de Crevillente, ambas en la Comunidad Valenciana.
 
Tras un incendio forestal o el abandono de una cantera, las medidas para recuperar la naturaleza dañada no siempre tienen en cuenta a las poblaciones afectadas. Por ello, un equipo multidisciplinar ha desarrollado este proyecto pionero para definir dónde hay que aplicar medidas de restauración ecológica para recuperar nuestros paisajes, y hacerlo de un modo participativo, integrando la visión y las opiniones de la población.
 

Fases y resultado del proyecto
 

En una primera fase, los participantes definieron los servicios que reciben de los distintos tipos de ecosistemas de su medio más próximo y eligieron sus criterios prioritarios para llevar a cabo la restauración ecológica. Un ejemplo de ello serían las actuaciones que favorecen la retención y almacenamiento de agua, medidas frente a los incendios e inundaciones, o zonas con alto desempleo.
 
En una segunda fase, y para la Demarcación de Crevillente, se llevó a cabo un análisis de coste/efectividad de esas medidas, es decir, en qué zonas la inversión en restauración puede generar los máximos beneficios ambientales.

En esta línea, Bicorp (Valencia) ha acogido un taller de presentación de los resultados del proyecto, donde se han sometido a debate, y se ha analizado su posible aplicación en nuevas zonas.
 
El taller, en el que participan expertos y demás implicados en el proyecto, ha analizado los mapas obtenidos y su aplicación en una nueva zona: el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Muela de Cortes - Caroche (Valencia). 
 
La información proporcionada por los participantes, elegidos por su relevancia en el contexto social, económico y ambiental de la zona, ha sido crucial y ha dado como resultado una herramienta innovadora con gran repercusión, que identifica las zonas de mayor prioridad para la restauración ecológica y cuyos resultados podrán ser incorporados en los próximos proyectos de restauración a desarrollar en la zona.
 
Todos los datos se han plasmado en mapas de servicios y criterios que determinan zonas prioritarias para la restauración, contemplando no sólo indicadores ambientales sino también indicadores socio-económicos. El principal objetivo de Terecova es que esta forma de recuperar los paisajes degradados y de restaurar la naturaleza, en la que la participación pública tiene un peso fundamental, se extienda a otras zonas del Mediterráneo.

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